Laberinto laboral: Erosión de las PYMES y estancamiento del trabajo formal

 

Un reciente informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revela un fuerte retroceso en el mercado de trabajo de Salta durante la gestión nacional actual, con la pérdida de más de 400 empleadores y casi 12.000 puestos de trabajo registrados en la provincia.

 

Leona Del Monte

 

El pulso del mercado laboral salteño muestra signos inequívocos de agotamiento. Detrás de los discursos nacionales macroeconómicos sobre el equilibrio fiscal y el libre mercado, las cifras reales construyen un panorama sombrío para el tejido productivo local. Según el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) —elaborado a partir de los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT)—”Análisis de la dinámica laboral y de empleadores en la provincia de Salta: datos a abril 2026”, entre noviembre de 2023 y abril de 2026 la provincia de Salta sufrió la pérdida de 413 empleadores (-4,6%) y la destrucción neta de 11.946 empleos registrados (-4,7%).

Más allá de la contundencia de los números absolutos, la radiografía detallada del informe expone dos dinámicas preocupantes: la vulnerabilidad de la pequeña empresa y la parálisis de sectores clave en la economía regional.

La asfixia de las pymes

El mapa del cierre de empresas deja en claro dónde impactó con mayor virulencia la recesión: el comercio al por mayor y menor encabeza la caída con la desaparición de 267 empleadores. Le siguen los servicios de alojamiento y gastronomía, con 70 cierres, y el sector de transporte y almacenamiento, con 54 bajas.

Sin embargo, al observar el impacto en términos relativos, surge un dato alarmante sobre el sector cultural y recreativo: el rubro de servicios artísticos, culturales y deportivos perdió nada menos que el 25% de sus empleadores en tan solo 29 meses.

El informe confirma además un sesgo estructural: el 99% de los empleadores caídos corresponde a firmas de hasta 500 trabajadores (409 casos). Las micro, pequeñas y medianas empresas salteñas están absorbiendo prácticamente la totalidad del cierre de persianas, confirmando que la capacidad de resistencia del tejido PYME local ha llegado a un límite crítico.

Caída de la construcción y la obra pública

Si el comercio fue el sector más golpeado en pérdida de persianas, la construcción fue la principal víctima en la destrucción de puestos de trabajo. La parálisis total o parcial de la obra pública y el freno a la inversión privada redundaron en la pérdida de 4.671 empleos formales en la construcción, lo que representa un derrumbe del 27,5% de su fuerza laboral registrada.

A esta caída masiva se suman la administración pública (-2.572 puestos) y el sector primario de agricultura, ganadería, caza y pesca (-1.940 empleos).

Una economía de contrastes

Un dato sumamente revelador en el análisis del mencionado informe es el comportamiento del empleo según el tamaño de las firmas. Mientras que la desaparición de empresas afectó masivamente a las pequeñas firmas, las grandes unidades productivas (más de 500 empleados) explicaron el 59,3% de la pérdida total de puestos de trabajo (-7.086 trabajadores). Esto demuestra que la crisis no sólo destruye a los eslabones más débiles del empresariado, sino que obliga a los grandes empleadores provinciales a realizar ajustes estructurales de personal.

Por otro lado, los escasos rubros que mostraron signos positivos —como la minería (+289 puestos) o información y comunicaciones (+528 puestos)— no alcanzaron a amortiguar la caída de las ramas tradicionales. La minería, señalada frecuentemente como el gran faro de desarrollo para Salta, apenas pudo sumar un 5,7% de empleo formal en el período, un crecimiento modesto ante la escala de la destrucción en la construcción y el comercio.

El informe del CEPA deja al descubierto una realidad insoslayable: el modelo económico vigente está erosionando la base formal del trabajo en Salta. Cuando se pierden casi 12.000 puestos registrados, no se trata solo de números en una planilla estadística; se trata de familias que caen en la informalidad, en la precarización o en la desocupación abierta.