La Provincia solicitó la conformación de una mesa técnica con organismos nacionales y productores para analizar el impacto de la nueva normativa sobre la importación de bananas y sus posibles consecuencias para la actividad en el norte argentino.

El Gobierno de Salta solicitó formalmente una reunión técnica con autoridades nacionales para analizar los alcances de la Resolución N.º 114, que modificó el marco sanitario para el ingreso de bananas provenientes de países con plagas cuarentenarias. La iniciativa fue impulsada por el Ministerio de Producción y Minería, por instrucciones del gobernador Gustavo Sáenz, luego de los planteos realizados por productores bananeros de la región.

La preocupación surgió tras la publicación de la normativa, que dejó sin efecto distintas disposiciones sanitarias vinculadas con la importación de bananas. En ese contexto, el secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, mantuvo reuniones con representantes del sector productivo, quienes advirtieron sobre el posible impacto que la medida podría tener en la producción de Salta y Jujuy.

Como respuesta, la Provincia propuso conformar un espacio de trabajo integrado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el INTA, el SENASA, especialistas técnicos y productores de ambas provincias. El objetivo es revisar el alcance de la resolución, conocer en detalle cómo continuarán aplicándose los controles fitosanitarios y construir una posición conjunta sobre sus efectos en la actividad. «Queremos que todas las miradas estén representadas. Es fundamental escuchar a los productores, conocer la evaluación de los organismos técnicos y avanzar en un análisis responsable que permita aportar elementos objetivos para la toma de decisiones», sostuvo Dorigato.

Una vez concluida la reunión, las partes elaborarán un documento técnico que será elevado a las autoridades nacionales. El informe buscará aportar información para la toma de decisiones, resguardar la sanidad vegetal y fortalecer la producción bananera del norte argentino, con el planteo de que cualquier modificación en las reglas sanitarias contemple tanto los controles fitosanitarios como la realidad de los productores de Salta y Jujuy.