Lleva más de 25 años cumpliendo esta promesa sin faltar nunca. Su llegada emocionó a todos en la Plaza 9 de Julio, donde fue ovacionada.
A sus 86 años, Doña Damiana Luzco volvió a emprender el camino. Desde Tolar Grande, inició una vez más la peregrinación hasta la ciudad de Salta, para encontrarse con el Señor y la Virgen del Milagro.
Hace más de 25 años que mantiene viva esta tradición sin faltar jamás. Cada septiembre, el cansancio, los caminos largos y las dificultades del trayecto quedan por debajo de una fe que la empuja a seguir adelante.
Son cerca de 400 kilómetros los que separan su pueblo de la capital. Caminos, frío y esfuerzo que Doña Damiana transforma año tras año en un acto profundo de devoción.
Su llegada a Salta fue uno de los momentos más conmovedores de la celebración. En la Plaza 9 de Julio llena de gente, fue recibida de pie, con aplausos y reconocimiento.
Allí, compartió una frase que resume todo su recorrido:
“Hay que ser agradecidos”.
Su historia ya es parte del espíritu del Milagro. Su imagen quedó inmortalizada en un mural en la Rotonda de los Peregrinos, ese lugar donde miles de caminantes descansan y rezan cada año.
A los 86, Doña Damiana no solo recorre kilómetros hasta la Catedral sino que lleva consigo un ejemplo de perseverancia, gratitud y fe.
Más de 25 años. Casi 400 kilómetros. Una promesa que nunca se rompe.




