El presidente y vicepresidente de la Asociación de Corredores de Turismo Carretera, Hugo Mazzacane y Gastón Mazzacane, fueron procesados y embargados por la Justicia Federal de La Plata en una causa por evasión impositiva y defraudación al fisco. La investigación estima un perjuicio cercano a los 4.000 millones de pesos, a partir de maniobras realizadas durante más de cinco años mediante una distribuidora de cerveza con base en la capital bonaerense.

La pesquisa, encabezada por la fiscal Laura Roteta, detectó un esquema de ventas no registradas, elusión de impuestos y traspaso de bienes entre distintas sociedades vinculadas al grupo familiar. Como resultado, fueron procesados cinco empresarios, entre ellos otro hijo del titular de la ACTC, Juan Manuel Mazzacane.

El juez Alejo Ramos Padilla ordenó embargos sobre más de 100 vehículos, siete inmuebles y once cuentas bancarias. La investigación, iniciada a partir de una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, reconstruyó un entramado societario destinado a ocultar operaciones, desviar fondos y vaciar patrimonialmente la empresa principal, Quilmes Tolosa S.A., distribuidora de una reconocida marca de cerveza.

Según la fiscalía, el esquema funcionó al menos entre 2014 y 2024 e incluyó contabilidad paralela, uso de sociedades interpuestas y transferencia de activos para evitar el pago de tributos. Los Mazzacane ya habían enfrentado causas judiciales previas, mientras que, pese a estos antecedentes, continúan al frente de la entidad que organiza el Turismo Carretera, uno de los eventos más convocantes del automovilismo argentino.