La autora nacida en Buenos Aires que reside en Salta desde mediados de los años 80, presentará su nuevo libro de relatos autobiográficos.
Por Mario Flores
Con amplia trayectoria en teatro, poesía y microficción, Lía Comitini integra diversas antologías y grupos que producen narrativa en la capital salteña. En esta ocasión, la XVI Feria del Libro de Salta será el marco en el que presentará su nueva producción, “La niña que me vio nacer”. Se trata, además de una novedad en su obra narrativa, de un lanzamiento editorial ya que representa el primer título publicado por el sello Tres Cabras Ediciones, dirigido por la escritora salteña Graciela Chávez. “Son relatos autobiográficos, estampas de infancia, ligadas a una tradición familiar que deviene de culturas migratorias, y de una época, en que la clase media, iniciaba una mayor expansión cultural y social”, explica la autora, que reside en Salta desde 1983.
Hay un verso de Dylan Thomas que reza ‘la pelota que arrojé un día en el parque, aún no ha tocado el suelo’, que bien resume el espíritu de frescura en toda historia que se remonta a la construcción de una memoria. Sobre este ejercicio y cómo se lo representa en la escritura, Comitini dice que su caso se trata de un ejercicio de introspección, una mirada hacia dentro de mí misma, para descubrir aspectos de la infancia, sentimientos, pensamientos y sensaciones, que mi niña reservó en un lugar de la conciencia.
Ediciones Tres Cabras es un sello editorial independiente de reciente creación, dirigido por la narradora salteña Graciela Chávez (ganadora del premio literario provincial en categoría microrrelato en 2023). Sobre cómo es trabajar, de alguna manera, inaugurando su catálogo, Lía Comitini responde: “Mi apreciación es muy buena, ya que Ediciones Tres Cabras acompañó con delicado equilibrio, la estructuración del libro y la calidad de los materiales, ampliando el valor estético de la obra, con el aporte ilustrativo en la gráfica de Graciela Chávez. Mi propósito con este libro es el de construir una voz que abarque los géneros a los que pueda acceder satisfactoriamente, según los conocimientos adquiridos en mi experiencia de vida”.
Como editora, Graciela Chávez responde a la aseveración del editor de Mardulce, Damián Tabarovsky (que nunca es un buen momento social y económico para fundar una editorial independiente): “Seguramente tiene razón, vivir del trabajo editorial representa un verdadero desafío. En mi caso particular, inicio este proyecto luego de una larga carrera laboral en otro ámbito. La idea surge de un primer acercamiento a la producción de fanzines, desde el año 2021 con el grupo Micrósfera, del que formo parte. En particular un pequeño ejemplar artesanal tipo acordeón (plegado) que se llamó “Por la mirilla” y que realmente disfruté hacer. Empecé a estudiar sobre el arte del libro, para mí, la formación es fundamental. Ahora con mucha ilusión inicio Ediciones Tres Cabras”.
La XVI Feria del libro de Salta ostenta un total de 180 presentaciones de libros, entonces la apuesta por la narrativa de Lía Comitini como primer lanzamiento editorial, comprende más que una cuestión de amistad y admiración: “La industria editorial en nuestra provincia se sostiene con sellos que ya tienen años trabajando y un espacio ganado. Sin embargo, hay un movimiento, pequeños proyectos como Tres cabras, Caracola o 22 vientos, que intentan encontrar un espacio. El hecho que hayan llegado 180 propuestas editoriales para diversas presentaciones a la Feria del libro de Salta, habla de un movimiento al menos llamativo. Obviamente no todas son editoriales locales, sino del noroeste. Ese conjunto me resulta sumamente enriquecedor ya que en provincias vecinas hay editoriales que están haciendo un hermoso trabajo. En relación al libro de Lía Comitini, es una pequeña tirada de 50 ejemplares impresos en Talleres Gráficos Porter. Se ha procurado un trabajo cuidado, una estética integral que responda a los textos de la autora. Sin duda, es un inicio: crear una identidad editorial es un proceso y un aprendizaje, al igual que definir el catálogo que constituya esa identidad. Hay una mirada hacia el objetivo editorial, aunque la pretensión sea, principalmente, disfrutar el camino”.
«La niña que me vio nacer», ¿qué lugar crees que ocupa dentro de tu obra?
LC: Ocupa un lugar muy especial en mi escritura. Me permitió reflexionar sobre las infancias, revalidando el juego, la creatividad y los aprendizajes. Revalorizar las cualidades del arte y la educación, habilitando herramientas del conocimiento, que aporten sanamente al crecimiento existencial y al desarrollo humano. Digamos que está narrativa resulta del diálogo fecundo con mi niña interior. Una experiencia que me ayudó a sanar ciertas heridas y revalorizar los bienes recibidos.
Presentación de La niña que me vio nacer: sábado 10 de octubre a las 14:00 en la Sala de Formación de la Usina Cultural de Salta.




