No culpes a la lluvia

 

En una explicación que combina meteorología, botánica y administración pública, el intendente de Juan Aguirre aseguró que el estado de suciedad de la ciudad no es exactamente culpa del municipio, sino del clima, que insiste en comportarse como clima. Durante la apertura de sesiones del Concejo Deliberante de Joaquín V. González, el jefe comunal respondió a los reclamos vecinales por la falta de limpieza con una explicación sencilla: se corta el yuyo, llueve y el yuyo vuelve a crecer, en una especie de conspiración natural contra el orden municipal.

Según detalló el intendente, las máquinas trabajan “permanentemente”, pero las lluvias constantes arruinan cualquier intento de victoria sobre la vegetación. En otras palabras, cada jornada de mantenimiento corre el riesgo de quedar anulada por una nube con malas intenciones. Aguirre incluso reconoció que la ciudad está sucia, aunque dejó claro que el fenómeno responde más a las leyes de la naturaleza que a las del presupuesto municipal.

Para equilibrar la batalla contra el clima, el municipio anunció que aplicará multas severas a los dueños de terrenos baldíos que no mantengan sus espacios en condiciones. Es decir, si la lluvia gana, alguien tendrá que pagar la cuenta. Mientras tanto, la ciudad seguirá esperando que el tiempo mejore, no tanto para sacar los paraguas, sino para ver si finalmente se puede cortar el pasto sin que la naturaleza vuelva a empatar el partido.