El empleado del local sospechó del individuo, quien al ser abordado, huyó del probador dejando prendas dañadas y con las alarmas rotas.
Los hechos que motivaron esta imputación se remontan al 1 de noviembre, cuando el encargado de un establecimiento dedicado a la venta de indumentaria deportiva detectó la presencia de un hombre que le generó sospechas. Ante esta situación, el empleado decidió seguir al individuo hasta el área de probadores y le ofreció su asistencia, preguntándole si necesitaba algo.
El hombre, de manera apresurada, optó por abandonar el lugar, manifestando que dejaría las prendas en el probador. Al inspeccionar las prendas abandonadas –una camiseta y dos camperas de un equipo de fútbol–, el encargado constató que los sistemas de alarma habían sido manipulados y que las prendas presentaban daños evidentes, producto del intento de retirarlos sin desactivar las alarmas.
Inmediatamente, el encargado notificó al personal de seguridad del centro comercial, quienes procedieron a la detención del sospechoso. Durante el proceso de identificación, se descubrió que el individuo ya era conocido por las autoridades por su participación en otros hechos delictivos cometidos en el mismo predio, lo que refuerza la solicitud de prisión preventiva presentada por la fiscalía.




