Una multitudinaria marcha antirracista ha recorrido la ciudad de Brasilia para exigir buen vivir, justicia climática y afrofuturos.
La Marcha de las Mujeres Negras que reunió a más de 350.000 participantes brasileñas, latinoamericanas, norteamericanas y del mundo que, el pasado mes de noviembre, recorrieron las arterias de estas grandes avenidas y ocuparon espacios de poder público. Con el lema de “Reparación y buen vivir”, mujeres negras y afrodescendientes se hicieron presentes en actos junto a autoridades del Supremo Tribunal Federal, del Parlamento Nacional, además de eventos culturales del que ellas fueron las protagonistas.
Esta marcha antirracista, cuya primera edición tuvo lugar en 2015, es una de las expresiones más fuertes, emotivas y activas del mundo feminista de enfoque interseccional que la hace única.
Las mujeres negras representan cerca del 28 por ciento de la población en Brasil. En México, la población afro en general supera los 2,5 millones de personas, alrededor del dos por ciento del total, mientras que en Uruguay los datos de 2023 indican que está alrededor del 10,5 por ciento. La realidad más amplia es que cerca del 25 por ciento de la población de América Latina y el Caribe -unos 150 millones de personas- se identifica como afrodescendiente, un componente central en la construcción histórica, cultural y política de la región, cuyas trayectorias han sido sistemáticamente invisibilizadas, estigmatizadas o reducidas a estereotipos, un proceso que ha afectado de manera particularmente profunda a las mujeres negras.




