La selección argentina femenina de beach handball marcó un antes y un después para el deporte nacional. Por primera vez, las Kamikazes alcanzaron la cima del mundo al superar a Dinamarca en una final para el recuerdo y sellaron con ello el primer título absoluto para el handball playa argentino en Zagreb.

La consagración del equipo dirigido por Leticia Brunati demostra su notable capacidad para gestionar la presión en los momentos determinantes del torneo. La entrenadora, tras la consagración, destacó que “las chicas demostraron que están preparadas para los grandes desafíos; este título es el fruto de años de trabajo y sacrificio”.