¿Había ratas en el Concejo o eran los concejales?

 

El Concejo Deliberante de Orán se quedó sin sesión esta semana después de que aparecieran roedores y heces en un depósito del edificio. La presidenta del cuerpo, Adriana Bañagasta, ordenó tareas de desinfección, saneamiento y control de plagas luego de que la concejal Carolina Guantay denunciara la presencia de las ratas. La medida, conviene aclarar, se refiere oficialmente a animales de cuatro patas. Cualquier parecido con otras especies habituales de los edificios públicos queda librado a la interpretación de cada lector.

La suspensión llegó justo cuando el Concejo debía discutir la nueva Ordenanza Tributaria, con aumentos, modificaciones y la eliminación de más de 130 tasas. Desde sectores críticos cuestionaron la oportunidad de la decisión y recordaron que hay otros asuntos pendientes, como obras presupuestadas y partidas de asistencia social. Mientras tanto, el edificio será fumigado y los concejales volverán cuando las condiciones sanitarias lo permitan. Si después de la limpieza desaparecen también algunas ratas, habrá que esperar al informe correspondiente para saber si se trataba de una plaga o simplemente de una renovación del cuerpo legislativo.