Fuertes vientos reavivaron las llamas en Cafayate

 

Transcurridas dos semanas desde el comienzo del fuego, que seguía activo sin haberse apagado del todo, un cambio en el clima provocó que las llamas volvieran a extenderse.

 

El viento, que según el pronóstico alcanzaría ráfagas de entre 30 y 60 kilómetros por hora, reavivó el fuego. Por ello, los 29 bomberos voluntarios de Cafayate (quienes ya habían trabajado de forma ininterrumpida durante ocho días hasta el lunes anterior) debieron volver a concentrar todos sus esfuerzos en la zona. También intervinieron efectivos de Defensa Civil de la provincia, y se mantuvo el apoyo de un avión hidrante para las tareas de control.

Aunque el siniestro se tenía contenido y se realizaba vigilancia sobre las cenizas, los especialistas ya habían advertido sobre la dificultad principal: en el suelo quedaba material combustible en las raíces de algarrobos y chañares.

Esa capa del bosque nativo, que seguía conservando calor, terminó por reactivarse. Impulsado por el viento, el fuego superó la superficie inicial de 50 hectáreas afectadas, área que corresponde a la categoría amarilla según el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) de la provincia.

De acuerdo con relatos de vecinos, las llamas cruzaron la Ruta Nacional N° 68 y avanzaron sobre nuevas extensiones de bosque nativo.