Femicidio en el country: Asesinar en El Tipal

 

Esta semana comenzó el juicio por el femicidio ocurrido en el exclusivo barrio privado El Tipal. Qué sucede con los casos en las selectas clases sociales donde la violencia también se quiere tapar.

 

Andrea Sztychmasjter

 

En las clases sociales mejor acomodadas también existen invisibilizaciones, secretos y la violencia parece esconderse entre el silencio y el qué dirán.

El femicidio de Mercedes Kvedaras ocurrido en agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal es un caso que evidenció que la violencia de género también se decide tapar no solo por miedo.

El imputado José Eduardo “Jota” Figueroa, de profesión abogado, hoy afronta un juicio oral acusado de asesinar a su esposa y madre de sus hijos. Según se fue reconstruyendo ya venía ejerciendo diferentes actos de violencia contra la mujer antes de terminar con su vida. Esto fue alertado por varias personas del círculo familiar sin que ninguno, por motivos diversos, pudiera evitar el desenlace.

En los últimos años las estadísticas de la Justicia de Salta señalan que la zona sudeste de la capital salteña es la que más denuncias por violencias posee, es también una de las zonas con mayores necesidades básicas insatisfechas. El femicidio de El Tipal sin embargo dejó explicitado que las violencias contra las mujeres es un tema que atraviesa a todas las clases sociales.

Durante la primera audiencia del juicio se logró identificar que la mujer le había pedido separarse, luego de infidelidades varias la relación no daba para más. También quedó en claro que el hombre la celaba, violentaba y maltrataba. Kvedaras estaba decidida a comenzar una nueva vida, había rendido materias de su carrera en la UCASal. Figueroa un día la siguió con el auto: “Me parecía que estaba con otro hombre. Un día la seguí y se puso violenta conmigo, solo con palabras. Me aceptó que estaba con otro tipo. Quería que la separación fuera tranquila. Empecé a tomar pastillas para dormir. Esa noche no pude dormir nada”, relató el imputado en una declaración previa al juicio.

Masculinidad hegemónica

“Hay relación entre lo psicológico, lo social y cultural con ciertos modos de andar por la vida que tienen que ver con el poder. Es gente que acumuló poder y matar es algo posible de hacer si la persona molesta”, aseguró Débora Tajer, psicóloga, psicoanalista y sanitarista en una nota titulada ¿Cómo se construye un femicida?

Tajer también habló sobre lo que ocurre desde la subjetivación del poder y la impunidad, cuando se pertenece al género masculino y se tiene poder. “No se trata de una enfermedad mental sino de la posición subjetiva de alguien que se siente habilitado a tomar una vida. Esto se articula con la masculinidad hegemónica y con el poder, donde la vida no vale nada”.

El abogado con contactos

El principal acusado y esposo de la víctima, José Figueroa, contrató a un conocido abogado del fuero local para ejercer su defensa legal y técnica. Se trata del reconocido letrado Juan Casabella Dávalos.

Desde el inicio de las investigaciones, la estrategia de la defensa estuvo orientada a declarar la inimputabilidad del femicida por trastorno o enfermedad mental. Se supo que Figueroa estaba atravesando una fuerte depresión, por lo que tenía supervisión médica y psiquiátrica ante la posibilidad de una posible autolesión. Según la reconstrucción fiscal después de matar a Kvedaras, el abogado intentó suicidarse.

Este medio informó en 2024 que “Jota”, es el hijo de Eduardo “Lalo” Figueroa, dueño y fundador del Club de Campo El Tipal, donde ocurrieron los hechos. “Lalo” fundó El Tipal en 1992, luego de que su empresa “Encon Construcciones, S.R.L.”, adquiriera 300 hectáreas que formaban parte del Campo General Belgrano, perteneciente al Ejército Argentino. La operación de venta fue posible a raíz de que el predio adquirido había quedado desvinculado por el nuevo trazado de la Ruta Provincial Nº 28, que une la ciudad de Salta con San Lorenzo.

“Jota” también es hijo de María Cristina Juncosa, abogada de profesión, ex secretaria del Poder Judicial y jueza de Primera Instancia en lo Civil y Comercial. Cristina es también familiar de Enrique “Puma” Juncosa, quien supo ser candidato del PRO en 2015 junto al gaucho Martín de los Ríos e integra el buffet de abogados “Juncosa & Gomez Rincón”.