La Asamblea por el Agua Sana cuestionó los proyectos vinculados a esta actividad en Salta y advirtió sobre posibles impactos ambientales, sanitarios y sobre los recursos hídricos de los Valles Calchaquíes.

 

La Asamblea por el Agua Sana de San Carlos manifestó públicamente su rechazo al avance de la minería de uranio en el norte salteño y expresó preocupación por las consecuencias que, según sostienen, podría generar esta actividad sobre el ambiente y las comunidades de la región.

A través de un documento difundido en los últimos días, la organización remarcó que el acceso al agua constituye un derecho humano fundamental y un bien común que debe ser protegido. En ese marco, planteó que la defensa de los recursos hídricos está directamente vinculada con el cuidado de la salud, la producción y el futuro de las poblaciones de los Valles Calchaquíes.

Entre los argumentos expuestos, la Asamblea señaló que la explotación de uranio implica la generación de residuos radiactivos y advirtió sobre eventuales riesgos de contaminación de napas, ríos y suelos. De acuerdo con el planteo del espacio, una eventual afectación de estos recursos tendría impacto sobre las actividades agrícolas y ganaderas de la zona.

Además, solicitaron a las autoridades provinciales y nacionales que contemplen el reclamo de las comunidades y garanticen el derecho a un ambiente sano. Finalmente, convocaron a fortalecer la participación ciudadana y sostuvieron que las decisiones vinculadas al territorio deben priorizar la protección del agua frente al desarrollo de proyectos extractivos.