El nuevo deporte nacional: Buscar un peso de arriba antes que un trabajo

 

Si algo demostró este Mundial es que en la Argentina ya no alcanza con alentar a la Selección: también hay que apostar. En Salta, las búsquedas de plataformas de juego online crecieron más de un 5.000%, como si cada partido fuera una oportunidad para que la suerte resolviera lo que el sueldo ya no puede. La ilusión de acertar un resultado parece haberse convertido en el plan económico de miles de personas, convencidas de que el próximo gol de Argentina también puede salvar las cuentas de fin de mes.

Lo preocupante es que la fiebre de las apuestas ya dejó de esconderse. Aparece en los colectivos, en las camisetas de los clubes y en las pantallas de los celulares, mientras la promesa de “ganar fácil” se vuelve parte del paisaje cotidiano. En un país donde cada peso cuesta cada vez más conseguirlo, la desesperación por encontrar uno “de arriba” parece haber encontrado un nuevo aliado: la ruleta digital disfrazada de entretenimiento. Porque cuando la esperanza depende más de una cuota que de un recibo de sueldo, el problema ya no es el Mundial, sino el partido que la economía hace tiempo viene perdiendo.