Como sucedió con las Orquestas y Coros del Bicentenario, ahora los trabajadores de los centros destinados a la prevención de adicciones a nivel nacional recibieron la noticia que a partir de abril sus contratos no se renovarán. En Salta también. (R.E.)

Esta es una cuestión que implica alrededor de 180 trabajadores a nivel nacional, entre ellos también salteños, que hasta el 31 de marzo (fecha en la que finalizó su contrato), se desempeñaban como coordinadores y asistentes de los Núcleos de Acceso al Conocimiento (NAC) y Centros de Desarrollo Cultural (CeDeC) en los Centros Preventivos Locales de Adicciones (CePLA) y las Casas Educativas y Terapéuticas (CET).

“Los programas NAC y CeDeC fueron implementados para fortalecer las políticas inclusivas en el marco de las acciones de prevención y tratamiento del consumo problemático en jóvenes, mediante estrategias para que puedan crecer y desarrollarse integral y colectivamente en lo social y afectivo, lo intelectual, lo lúdico, creativo y expresivo, en función de un proyecto de vida comprometido con el bien común y los derechos humanos”, dice una nota realizada por los trabajadores de estos programas que circula en las redes sociales con el hashtag #NoAlCierreDeNACyCeDeC, en la que además se informa: “Finalizado nuestro contrato el 31 de marzo sin notificación formal alguna e incumpliendo con los procedimientos legales y técnicos para despedir a un trabajador (causa justa y derecho a descargo / Ley Núm. 80 de 1976), fuimos desvinculados del Ministerio de Modernización con la comunicación informal y vía correo electrónico. Desligándose de toda responsabilidad e informando que nuestros cargos serían absorbidos por la SEDRONAR”.

En el caso salteño, el Centro Preventivo Local para las Adicciones se instaló en noviembre de 2014 y ha estado funcionando desde ese entonces en el barrio Araoz. Conversamos un poco con dos excontratados del NAC y CeDeC del CePLA Salta, quienes nos comentaron algunas de las actividades que ahí se realizaban.

El CePLA El Fogón, se divide en varias áreas: por ejemplo Médicos Comunitarios, que tiene una trabajadora social y una psicóloga que brindan asistencia y contención. “Son pibas todo terreno que le ponen demasiada onda a lo que hacen, se ocupan de trabajar con los chicos y las familias”, nos comentan para luego agregar que otra de las áreas en las que se trabajaba era “Deporte y Recreación, donde se daba fútbol (femenino y masculino) vóley, gimnasia aeróbica, básquet, rugby, béisbol y hasta organizaron un torneo de bolillas”.

Primero especifiquemos que los CePLA son “dispositivos que acompañan especialmente a adolescentes y jóvenes que se encuentran en situación de vulnerabilidad social frente al consumo problemático de sustancias psicoactivas y de alcohol. Se busca brindar un espacio de prevención y acompañamiento, que se materialice tanto en la realización de actividades de deporte y cultura, recreación, formación y concientización, como en el acompañamiento personal. Se busca, además, generar, herramientas variadas para la construcción de un proyecto de vida a través de un proceso de empoderamiento personal y comunitario. Esta intervención se llevará a cabo involucrando tanto a los actores locales, los referentes territoriales, las organizaciones gubernamentales, como a las organizaciones no gubernamentales”, dice el documento de SEDRONAR en el que se especifica el funcionamiento y localización de todos los centros a nivel nacional.

Como parte integrante del CePLA están el NAC y el CeDeC. El primero es el Núcleo de Acceso al Conocimiento, un programa que trabaja sobre el acceso a los lenguajes informáticos; mientras que el segundo dependiente del Ministerio de Modernización y cuya función era la planificación de acciones artísticas y culturales en general como mecanismos de prevención específica en torno al consumo de sustancias. “En diciembre se disuelve el Ministerio de Planificación y los programas NAC y CeDeC pasan al Ministerio de Modernización que hace una adenda hasta el 31 de marzo de este año y luego se desentiende de la continuidad de los contratos aduciendo que SEDRONAR absorbería tales cargos. Este organismo tiene la voluntad política de hacerlo pero no tiene la partida para contratar a los cerca de 180 coordinadores y asistentes NAC y CeDeC en todo el país”, nos comenta otro de los integrantes de estos dispositivos a quien no le fue renovado el contrato, luego nos especifica: “Hoy como gran parte de todos los descontinuados, digamos, de Nación no tenemos renovación de los contratos y lo que agrava la situación es que un dispositivo como el CePLA requiere para su funcionamiento al NAC y CeDeC, porque son los generadores de los talleres, porque sin estos programas los operadores se quedan en un acompañamiento pero sin la posibilidad de generar espacios de formación y todo lo que se hace en el barrio para contener a los pibes”.

La importancia de estos puntos de encuentro para los jóvenes se puede apreciar en la cantidad de actividades que se realizaban, además de la incidencia social que estos gneraban: “En los NAC se daban talleres de oficio, como carpintería, fotografía y apoyo escolar (Muchos pibes terminaron el secundario gracias al apoyo de NAC). En el CeDeC, se daba teatro, cine, radio (articulando con el CAJ 7.210 que funciona en el Penal Juvenil de Castañares), incluso el año pasado pibes del CePLA viajaron a Santiago del Estero para una jornada nacional de la defensoría del público. También articulamos talleres de música con la orquesta Cuchi Leguizamón, hicimos un concierto didáctico en el barrio, organizábamos movidas culturales lindas, convocábamos artistas, hacíamos tendederos literarios, ludotecas, radio abierta. Los fines de semana se proponían actividades puntuales, mateadas comunitarias, trabajos con vecinos, juegos integradores, nos quedábamos en horario extendido para reducir el riesgo de consumo. El playón donde laburábamos se transformó en otra cosa, tenía vida y actividad toda la semana, armamos maratones, festivales para el día del niño, fogones (uno por mes), campamentos anuales, salidas a recorrer otros barrios, actividades de impacto. Cumplíamos con planificaciones y armábamos informes”.

Desde SEDRONAR se sabe que están en trámites con el Ministerio de Obras Públicas para absorber a los trabajadores que quedaron sin la renovación del contrato, pero esto puede tardar algunos meses. “Hay voluntad política, pero no hay fondos para hacerlo”, nos comentan los excontratados. Lo que es cierto es que el problema de SEDRONAR viene de hace un tiempo, aún antes de la salida del cura Molina que adujo problemas personales para zafar del bardo que se venía, como la sobrecontratación de personal y los sueldos adeudados de los que se hizo cargo el que seguía en el puesto. Pero por ahora no está claro el destino tanto de los trabajadores y lo más importante, de los cientos de chicos a nivel nacional que pueden verse perjudicados por la discontinuidad de estos programas en los que se trabaja “con pibes que no están escolarizados o que los echaron de la escuela, que tienen problemas con la ley o viven en la calle, literalmente. Con pibes que de ninguna otra forma, salvo que el Estado se acerque a través de un dispositivo como este, tendrían posibilidad de llegar a un espacio de inclusión social”.