Banco Macro te deja a pata

 

El servicio más estable del Banco Macro sigue siendo… que la app se caiga. Cada tanto, los clientes reciben un recordatorio de que consultar el saldo, hacer una transferencia o simplemente iniciar sesión puede convertirse en una actividad de riesgo. La banca digital promete operar las 24 horas, pero a veces parece funcionar bajo el viejo horario de la ventanilla: “vuelva más tarde”. Mientras tanto, las cuotas, los intereses y los débitos automáticos mantienen una puntualidad suiza.

Lo llamativo es que las caídas ya dejaron de sorprender. Los usuarios reaccionan con la resignación de quien sabe que el problema no es si la aplicación va a fallar, sino cuándo. En un banco que invierte millones en publicidad para vender innovación y transformación digital, la experiencia cotidiana muchas veces termina siendo la misma: mirar una pantalla que no carga y preguntarse si el dinero está más seguro en la cuenta… o atrapado en un eterno “intente nuevamente más tarde”.