Desde la gerencia del histórico Hotel Termas de Rosario de la Frontera se comunicaron con InformateSalta para precisar lo sucedido durante el sismo de la madrugada.
Aclararon que solamente entre 15 y 20 huéspedes bajaron voluntariamente por el susto, se activó el protocolo preventivo y minutos después todos regresaron a sus habitaciones. No hubo heridos ni daños en el edificio.
Luego de la información publicada sobre el movimiento sísmico que se sintió durante la madrugada en el sur provincial, Paul Teves, gerente del Hotel Termas de Rosario de la Frontera, aclaró cómo se desarrollaron realmente los hechos dentro del establecimiento.
El sismo ocurrió a las 00:59 del domingo 1 de noviembre, tuvo una magnitud de 3,9 y una profundidad de 17 kilómetros, según informó oficialmente el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). El epicentro se ubicó 26 kilómetros al sur de Metán y el movimiento fue percibido en Rosario de la Frontera.
Según explicó el gerente, en ese momento había entre 120 y 130 huéspedes alojados y, tras sentir el movimiento y las vibraciones propias del edificio, un grupo de aproximadamente 15 a 20 personas decidió bajar por precaución.
“Un grupo de pasajeros bajó porque se asustó. Se aplicó el protocolo como está establecido en estos casos y se los llevó al punto de encuentro que tenemos en el estacionamiento del hotel”, explicó.
Esperaron unos minutos y volvieron a las habitaciones
Los huéspedes permanecieron aproximadamente 15 o 20 minutos en el punto de encuentro, principalmente a la espera de comprobar si se producía alguna réplica. Al no registrarse nuevos inconvenientes, regresaron normalmente a sus habitaciones y la actividad del hotel continuó.
Desde la gerencia fueron enfáticos al señalar que no hubo personas heridas, daños materiales ni inconvenientes estructurales en el edificio.
“Después volvieron cada uno a su habitación y todo siguió normal. No hubo heridos, evacuados ni daños en la estructura del hotel”, aclararon.
El movimiento sísmico sí existió y fue claramente percibido en la zona, pero dentro del Hotel Termas la situación se limitó, según precisaron desde la administración, a la salida voluntaria de un pequeño grupo de huéspedes y la aplicación preventiva del protocolo correspondiente.




