Los empleados fueron condenados por 18 hechos de estafa. La maniobra consistía en sacar billetes de los fajos mientras eran contados fuera de la vista de los clientes. Las cámaras de seguridad fueron clave para descubrirlos.
Dos empleados del Banco Nación fueron condenados por sustraer dinero de los depósitos que realizaban clientes en la sucursal de Orán. La maniobra, conocida como “pellizco”, consistía en retirar billetes de los fajos mientras eran contados en una máquina ubicada fuera del campo visual de quienes realizaban las operaciones.
El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta condenó a la cajera Silvia Verónica Castro a dos años de prisión en suspenso, mientras que su pareja, Fernando Horacio Arias Knudsen, recibió una pena de seis meses de prisión en suspenso. Ambos fueron considerados penalmente responsables por el delito de estafa en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El juicio estuvo a cargo del juez Domingo Batule, quien actuó de manera unipersonal. El tribunal consideró acreditados 18 de los 22 hechos atribuidos inicialmente por el Ministerio Público Fiscal: 17 correspondieron a Castro y uno a Arias Knudsen.
Cómo era la maniobra de los cajeros del Banco Nación
La investigación comenzó después de una denuncia presentada el 29 de diciembre de 2023 por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, a raíz de distintos faltantes de dinero denunciados por clientes que habían realizado depósitos en la sucursal del Banco Nación de Orán.
Según se estableció durante la investigación, los principales afectados eran clientes habituales que concurrían a depositar importantes cantidades de efectivo, especialmente vinculados con empresas locales.
La cajera recibía los fajos de billetes y los trasladaba hasta una máquina contadora ubicada en un box contiguo. La disposición de las cajas y un vidrio esmerilado impedían que los clientes pudieran observar qué ocurría durante el conteo.
Antes de colocar el dinero en la máquina, Castro retiraba algunos billetes y los escondía dentro de un folleto publicitario del propio banco. En otras ocasiones, la sustracción se producía después de una primera pasada por el dispositivo.
La maniobra era conocida como “pellizco” y permitía retirar pequeñas cantidades de dinero de los fajos sin que los depositantes advirtieran inmediatamente el faltante.
Las cámaras de seguridad permitieron descubrir el robo
El caso salió a la luz el 17 de noviembre de 2023, cuando un compañero de trabajo se acercó a la cajera para realizar una gestión interna. Al advertir que estaba atendiendo a un cliente, esperó y observó cómo retiraba dinero de uno de los depósitos.
El trabajador revisó luego el contenido del folleto y encontró allí billetes que habían sido extraídos del fajo. La situación fue comunicada a los superiores del banco, quienes ordenaron revisar las cámaras de seguridad.
El análisis de las imágenes, que abarcó registros desde el 19 de julio de 2023, permitió detectar otras operaciones similares. Durante el juicio, las grabaciones fueron exhibidas como una de las principales pruebas contra los acusados.
También declararon clientes que habían sufrido faltantes de dinero. Según el expediente, varios manifestaron su sorpresa al comprobar que las diferencias detectadas en sus depósitos no habían sido producto de errores propios.
Los acusados negaron los hechos y sostuvieron que la acusación respondía a una supuesta persecución laboral y a conflictos internos dentro de la entidad.
Qué resolvió la Justicia sobre los empleados del Banco Nación
Además de las penas de prisión en suspenso, el tribunal impuso a ambos condenados la inhabilitación para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de sus respectivas condenas y reglas de conducta durante dos años.
Entre esas medidas se estableció la obligación de someterse al control de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal y la prohibición de abusar de estupefacientes y bebidas alcohólicas.
Durante su alegato, el fiscal federal Marcos Romero sostuvo que los acusados habían utilizado la confianza que los clientes depositaban en los empleados del banco para quedarse con parte del dinero. La querella del Banco Nación acompañó la acusación.
El juez Batule destacó en su resolución que la maniobra había afectado la confianza de los clientes y, de manera indirecta, la imagen del banco. También descartó que los acusados hubieran actuado por una situación de necesidad económica y sostuvo que el objetivo había sido obtener un beneficio económico.




