La nueva Unidad Fiscal busca determinar quién escribió la carta anónima que durante años alimentó versiones sobre una supuesta participación de personas vinculadas con el poder y, paralelamente, volvió a poner bajo análisis la situación de Walter Lasi, padre del único condenado por el doble femicidio.

Los fiscales María Luján Sodero Calvet, Pablo Paz y Daniel Espilocín libraron un exhorto a España para localizar a la mujer que fue señalada como presunta autora del manuscrito. Ella ya negó haberlo escrito durante una declaración virtual, pero los investigadores pretenden confrontar esa versión con la de la persona que la identificó y evalúan realizar un careo y una pericia caligráfica.

La carta apareció en un documental relacionado con el doble crimen de las francesas (Cassandre Bouvier y Houria Moumni) en Salta titulado «Salta: el asesinato de dos francesas», dirigido por Mathieu Orcel y basado en la investigación del periodista francés Jean-Charles Chatard (autor del libro Francesas. Autopsia de un doble asesinato). El material fue temporalmente dado de baja y objeto de medidas judiciales en 2017 tras un amparo presentado por dirigentes políticos locales al apuntar a posibles irregularidades y lazos con el poder político.

La carta anónima llegó a manos del padre de Cassandre, Jean-Michel Bouvier, y mencionaba la supuesta participación de personas vinculadas al poder político provincial y a una fiesta en un barrio privado.

Los fiscales a cargo han mantenido la prudencia sobre los nombres debido a la falta de elementos probatorios sólidos que respalden la veracidad de los dichos en el escrito y manifestaron que no pudieron hallar líneas investigativas para seguir esa hipotesis, sin embargo el contenido de la carta, quién la escribió y por qué todavía a pesar del tiempo transcurrido sigue siendo investigado, todavìa siguen latentes.

La carta describía una supuesta reunión o fiesta realizada en una vivienda (identificada en la zona de barrio Buena Vista) la misma semana de los crímenes, sugiriendo que las jóvenes francesas habrían estado allí. El texto describe detalladamente una reunión o fiesta privada llevada a cabo la misma semana de julio de 2011 en la que ocurrieron los crímenes. Según el escrito, Cassandre Bouvier y Houria Moumni habrían estado presentes en ese encuentro. 

 Instaló fuertemente la hipótesis de que personas allegadas al poder político o a sectores influyentes de ese momento estarían vinculadas o encubriendo el doble femicidio. La carta no habla en términos abstractos, sino que identifica una casa en particular ubicada en el barrio privado Buenavista, una zona residencial de Salta. Señala ese inmueble como el escenario donde supuestamente ocurrieron los primeros hechos o agresiones contra las jóvenes.

La misiva menciona a varias personas de forma directa. Entre los señalados se encuentran familiares y allegados a funcionarios del poder político y de sectores muy influyentes de Salta de aquel momento. El texto argumentaba que estas personas habrían participado en los excesos de la fiesta y, posteriormente, en el desenlace fatal.

El núcleo del relato detalla que, tras la muerte de las turistas en la vivienda, se orquestó un operativo de encubrimiento para proteger a los involucrados. Según esta versión, los cuerpos habrían sido «plantados» posteriormente en la Quebrada de San Lorenzo para simular un ataque callejero o de senderismo perpetrado por lugareños (lo que derivó en las detenciones iniciales de la causa).

El country

El Barrio Buenavista ocupa un lugar crucial en la hipótesis alternativa presentada por la misteriosa carta anónima debido a sus características socioeconómicas y su proximidad estratégica a la escena oficial del crimen.
Según se pudo conocer está habitado por empresarios, profesionales de altos ingresos y miembros de la clase política o con fuertes vínculos gubernamentales. La carta alude a esta naturaleza elitista al señalar que la vivienda donde supuestamente ocurrió la fiesta pertenecía a personas influyentes y protegidas por las autoridades locales de la época. 
Uno de los puntos que dio fuerza a esta línea de investigación —defendida también por el periodista francés Jean-Charles Chatard en su libro y documentales— es su ubicación estratégica. El barrio privado se encuentra a escasos metros de la Quebrada de San Lorenzo.
De acuerdo con el relato del anónimo, la cercanía con el cerro facilitó la logística del presunto encubrimiento. La hipótesis afirma que los cuerpos fueron trasladados y «plantados» en el mirador de la Quebrada saliendo directamente desde el inmueble del barrio privado, simulando un ataque perpetrado al azar por lugareños o baqueanos del cerro.
Según los datos del escrito incorporado a la causa penal, los hechos específicos habrían seguido una cronología.

Las jóvenes francesas habrían asistido a una reunión social de la «alta sociedad». El texto detalla que en la casa había una pileta y se consumían alcohol y sustancias. Cerca de las 3:00 a. m., un grupo de hombres del entorno de los anfitriones habría forzado a las turistas a ingresar a una de las habitaciones de la casa con la clara intención de someterlas sexualmente. La situación terminó de forma trágica dentro del inmueble. 

Durante las tareas de investigación llevadas a cabo por la Justicia en el Barrio Buenavista, se constató que en una de las propiedades señaladas vivió en su momento un ciudadano de nacionalidad francesa. Al rastrear la titularidad del inmueble, los investigadores comprobaron que este hombre había vendido la vivienda antes de que ocurrieran los homicidios de Cassandre y Houria en julio de 2011 (aunque recuperó la titularidad del bien años más tarde por un conflicto financiero derivado de la venta).