La escritora y periodista, referente de la revolución por los derechos de las mujeres, falleció en su casa de Nueva York.
La periodista, escritora y activista estadounidense Gloria Steinem (Toledo, Ohio, Estados Unidos, 1934), una de las grandes impulsoras del feminismo moderno, ha fallecido este miércoles a los 92 años en su casa de Nueva York. Steinem es una pieza clave en la segunda ola del movimiento feminista, defensora incansable de los derechos civiles y reproductivos y un enorme ejemplo para varias generaciones de mujeres desde finales de los años sesenta. Tras una vida larga vida de novela, apasionante y comprometida, murió en paz y “rodeada de muchos de sus seres queridos” en su residencia del Upper East Side neoyorquino, según publica su cuenta oficial de Instagram este jueves.
“Sus casi cien años de vida fueron plenos, y ella siguió luchando por la igualdad hasta el final”, detalla el mensaje de su fallecimiento, que subraya que el mayor don de Steinem, una leyenda de la revolución feminista que planteó debates nunca antes abordados y derribó enormes barreras para hacer la vida más fácil a otras mujeres, era “su capacidad para escuchar a los demás y hacer que se sintieran vistos y escuchados”.
Steinem pasó gran parte de su vida luchando por los derechos de las mujeres, una lucha que sazonaba con fino humor. “La risa es la única emoción libre”, solía decir la activista y periodista, que defendió, como otras grandes feministas clarividentes, que el humor es clave para empujar los avances feministas y que el movimiento no avanzará al ritmo que necesita si no se implica también a los hombres. Ella rechazó casarse y no quiso tener hijos. “Ni por un milisegundo”, respondió en una entrevista ante la cuestión de si se había arrepentido alguna vez de no tener descendencia.




