El área del Ministerio de Educación de Salta que se ocupa de la educación privada tuvo este lunes una jornada atípica: directamente, no trabajó.
A las 10 de la mañana apareció en la puerta un cartel con un escueto mensaje: “Por falta de suministro eléctrico, actividades suspendidas”.
Así, quienes necesitaban realizar consultas o trámites vinculados con los colegios privados se encontraron con las puertas cerradas. Una situación que, por supuesto, deja una imagen bastante curiosa: en el organismo encargado de velar por el funcionamiento de una parte del sistema educativo, esta vez las actividades quedaron suspendidas por falta de luz.
Esto prueba que Dios no siempre ilumina a todos los salteños.




