7 años a la cartuchera: Paso de Policía a Narco

 

Un expolicía fue condenado a 7 años de prisión en Salta por formar parte de una organización dedicada al tráfico de drogas, que definía quién se encargaría del transporte mediante el juego “piedra, papel o tijera”.

 

El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó a 7 años de prisión a Edgar Nicolás Aquino (35 años), exmiembro de la Policía de Chaco, como coautor del delito de transporte de estupefacientes agravado por la participación de varias personas.

El caso se inició el 14 de marzo de 2025, cuando personal de Gendarmería Nacional interceptó un automóvil Toyota Corolla en la ruta provincial N°35, a la altura de Joaquín V. González. Al notar signos de manipulación en el tanque de combustible y un fuerte olor a combustible, realizaron una requisa exhaustiva y hallaron 19,998 kilogramos de cocaína ocultos en su interior: la sustancia tenía una pureza del 72% y capacidad para generar más de 145.000 dosis. Los ocupantes del vehículo, Osmar Gabriel Rojas y Walter Ariel Caballero, fueron detenidos y ya habían sido condenados a 5 años de prisión en septiembre del mismo año.

Asimismo, la investigación profundizó para identificar a los responsables de la organización. Entre las pruebas clave, se analizaron conversaciones extraídas de los teléfonos secuestrados a los cómplices, donde quedó al descubierto el particular mecanismo que usaban para designar al transportista: “Mañana hacemos piedra, papel o tijera para ver quién va por la 81 con cosas”, escribió Aquino en una de las comunicaciones durante la planificación del viaje.

También se demostró que él coordinó toda la operación: envió mensajes como “Preparate, mañana viajás” a los cómplices, facilitó los contactos entre ellos y se alojó en el mismo hotel de Orán que los otros dos, días antes del traslado, aunque no viajó con la carga para evitar ser descubierto.

Aquino negó su participación: afirmó que se dedicaba al comercio de productos de belleza y electrodomésticos, que conocía a los otros dos por actividad comercial y que solo les pedía traer mercadería. También mencionó que había sido separado de la fuerza policial por una condena previa por homicidio culposo. Sin embargo, el tribunal consideró probado que él tenía el dominio de la maniobra delictiva y se mantuvo a distancia para procurar su impunidad.