El cuerpo deliberativo aprobó el dictamen favorable tras un proceso de selección marcado por demoras y diferencias políticas. También quedó vacante el cargo de secretario letrado.
El Concejo Deliberante de la ciudad de Salta reeligió a Federico Núñez Burgos como Defensor del Pueblo, poniendo fin a un proceso de selección que se extendió durante más de un año y estuvo atravesado por distintas controversias e idas y vueltas administrativas y políticas.
Concluido el procedimiento —no sin incidencias—, el pleno del cuerpo aprobó el dictamen que aconsejaba el nombramiento de Núñez Burgos. Tras la votación favorable, el presidente del Concejo dispuso un cuarto intermedio y, posteriormente, se tomó juramento al funcionario reelegido.
En la misma sesión debía designarse además al secretario letrado de la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, luego de un áspero intercambio entre los concejales, el cuerpo resolvió declarar vacante el cargo y postergar la definición. La Defensoría del Pueblo tiene como misión la defensa de los derechos e intereses legítimos, individuales y colectivos de los vecinos de la ciudad frente a hechos, actos u omisiones de la Administración municipal.




