Pese a que para la justicia todavía es una víctima, Mariano, el hijo del Chalchalero Polo Román, está sospechado de llevar dineros sucios provenientes de estafas a Uruguay.

Vaya paradoja del destino: él, que siempre cantó las zambas más amables y las más alegres chacareras, ahora sufre como en el más amargo de los tangos por el honor familiar mancillado. Ocurre que el hijo del cafayateño Polo Román fue sindicado como “valijero” de una organización dedicada a las estafas en Mar del Plata y ya puesta a disposición de la justicia por parte de la policía bonaerense.

“Su padre, el Chalchalero ‘Polo’ Román, lamentaba al día siguiente del asalto: ‘No tiene remedio esto del peligro de la noche’. Y agradecía el milagro de que su hijo estuviera con vida. No era para menos: la noche anterior, cuando caminaba hacia la terminal de ómnibus, a cinco calles, dos asaltantes lo atacaron al muchacho. Bajaron de una moto, lo tumbaron de un culatazo en la nuca, lo golpearon en el suelo y como se resistía a entregar la valija que llevaba, le dispararon. Le dieron en las piernas, en la cintura, en un codo y en el cuello. Fueron cinco balazos. Pudo salvar la mochila que llevaba a la espalda, con algún dinero. La maleta, su contenido, y los asaltantes, nunca aparecieron” recordó este viernes el periodista Guillermo Villareal en las páginas del diario Clarín.

Pero, además y a partir de nuevos elementos de la investigación judicial en curso, razonó que “al parecer, el asalto que sufrió esa noche Mariano Román ‘no habría sido al voleo’, como se creyó en un primer momento”. Y describió que según la denuncia del abogado que representa a decenas de personas que le dieron su dinero a Daniel Viglione (un periodista que asesoraba sobre finanzas e invitaba a invertir desde su programa de radio, ahora preso por una saga de estafas millonarias) “el hijo de Polo Román era el valijero de la socia de Viglione, María Larsen”.

El vínculo de Román con Viglione (detenido bajo la acusación de estafas reiteradas) y Larsen es doble: él viajaba a Uruguay “como maestro mayor de obras” para supervisar la construcción en La Paloma de un complejo turístico costeada con el dinero de las supuestas defraudaciones y su esposa, Lourdes, trabajaba en la oficina haciendo contratos.

“Mariano Román decía que viajaba en su condición de maestro mayor de obras, por eso iba muy seguido a Uruguay a trabajar en el complejo de Larsen, pero en realidad llevaba el dinero de las estafas” dijo al matutino porteño el abogado Julio Razona, representante de varios de los damnificados.

El hijo del popular músico salteño, sin embargo, figura en la investigación judicial como víctima. En una primera declaración ante el fiscal del caso aseguró que él y su esposa habían sido estafados pero omitió contar que ambos tenían vinculación con la sociedad Viglione – Larsen. “Por eso fue citado nuevamente, para ampliar sus dichos. El fiscal no tenía aún pruebas de esa relación, que presentó luego Razona: la boleta de depósito de una mujer que envió 20 mil dólares a la cuenta de Larsen en Uruguay y mails que había recibido donde le decían cómo debía remitir el dinero” reveló Clarín y citó al abogado que denunció “Roman le dio las instrucciones”.

“Es evidente que Mariano Román participaba del entramado de negocios de la banda. No cabe dudas que ha sido valijero de Larsen” enfatizó Razona aunque, todavía, el heredero del Chalchalero no recibió imputación alguna.

Un último dato mencionado en el artículo publicado el viernes agiganta la sospecha sobre él. “La justicia penal no pudo avanzar en el caso. Es que la familia Román, tras los cinco tiros, ‘desapareció del expediente, no se presentó nadie más’, dijo a este diario el fiscal Eduardo Amavet, que terminó por archivar el caso. ‘Esa actitud todavía me resulta muy sospechosa’, sopesó el fiscal” concluyó el periodista Villareal su texto ubicado en Policiales y no en Espectáculos.