La muerte de Tomás, un niño de cinco años atropellado por una camioneta municipal conducida por el chofer del intendente Javier Wayar, desató una profunda conmoción en La Merced y derivó en una serie de marchas y protestas bajo las consignas de “transparencia, verdad y justicia”.
Familiares, amigos y vecinos comenzaron a movilizarse en la plaza principal de la localidad para exigir el esclarecimiento total del hecho y reclamar responsabilidades políticas. Las manifestaciones crecieron con el paso de los días y se trasladaron también a la ciudad de Salta, donde se realizaron caravanas y concentraciones frente a la Legislatura provincial.
El principal reclamo apunta contra el jefe comunal, a quien sectores de la comunidad le exigen la renuncia o destitución. Los manifestantes sostienen que el caso no puede limitarse únicamente a la investigación judicial del accidente, sino que debe analizarse además el funcionamiento institucional del municipio y las responsabilidades políticas derivadas del hecho.
La tensión social aumentó luego de que una auditoría de la Auditoría General de la Provincia detectara presuntas irregularidades contables en la administración municipal. Ese informe alimentó las críticas de distintos sectores vecinales y reforzó los pedidos de mayor transparencia y rendición de cuentas en la comuna.
Durante una de las movilizaciones, una manifestante expresó el sentimiento de gran parte de los vecinos: “Queremos dejar en claro que esta movilización no busca violencia. Esta marcha representa la dignidad de un pueblo cansado que no es escuchado. Estamos aquí porque tenemos nuestro pueblo y porque queremos funcionarios públicos capaces que trabajen con responsabilidad”.
En las marchas, los vecinos expresaron su indignación no solo por la tragedia que terminó con la vida del niño, sino también por la percepción de falta de respuestas oficiales. Con carteles, velas y pedidos de justicia, insistieron en que el caso “no quede impune”.
Por su parte, Wayar rechazó las acusaciones de encubrimiento y negó tener responsabilidad directa en el accidente. El intendente sostuvo además que existe una utilización política del dolor de la comunidad y descartó presentar su renuncia.
Mientras tanto, la investigación judicial continúa avanzando y el caso sigue generando repercusiones políticas y sociales en toda la provincia. La situación en La Merced permanece marcada por un clima de fuerte sensibilidad social, con movilizaciones que mantienen vivo el reclamo de justicia por Tomás.

