María Cristina Salvarezza, sobreviviente de la última dictadura militar/cívico/eclesiástica, recordó la gran hazaña que le tocó vivir en el histórico escape de la cárcel del Buen Pastor en Córdoba. El suceso es representado en “El Brete” una serie que promete sorprender. 

Por Gabriela Hernandez

La memoria debe ser federal y colectiva, es por eso que en esta nota dirigida a la comunidad salteña, principalmente, no podemos dejar pasar el mes de mayo sin antes recordar un suceso de película ocurrido en la época más oscura del país, un épico escape de 26 mujeres, presas políticas, de la cárcel del Buen Pastor ubicada en la capital de la provincia de Córdoba; nueve de ellas lamentablemente continúan desaparecidas.

María Cristina Salvarezza es la historia viviente y sobreviviente en persona, es militante histórica de Derechos Humanos. Fue miembro del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Participante del Cordobazo y de la fuga de mujeres de la cárcel del Buen Pastor. Comenzó su militancia en la universidad mientras estudiaba arquitectura «todas las personas en la vida tenemos un momento en el que emocionalmente nos involucramos con una situación, por lo general de solidaridad y así fue que en los 69,  apenas llegada de mi pueblo del interior, recibí una serie de ejemplos de caminos a seguir», comenta María Cristina que activó su militancia a partir de un golpe que cerró la facultad, de ahí tuvo fuerte presencia en los barrios y fue aprendiendo lecciones de vida de las diferentes personas que se cruzaron en su vida. 

Escape, libertad y memoria

Todo sucedió un 24 de mayo de 1975, un sábado a las 8 de la noche y con la intervención de cerca de 200 personas. En la previa de los festejos patrios y mientras el interventor de la provincia de Córdoba Brig. Lacabanne asistía al Te Deum, eran rescatadas de la cárcel del Buen Pastor (Barrio Nueva Córdoba) 26 compañeras militantes y revolucionarias.

Dice Cristina Salvarezza  «yo lo cuento normalmente a esto porque es atractivo, mucha gente quiere saber lo anecdótico, pero si a eso anecdótico no lo unimos a la necesidad de la libertad y de la memoria queda lo anecdótico desvinculado de la necesidad que teníamos nosotras de salir a ocupar nuestros lugares de lucha y que era injusto estar en la cárcel».

Sobre el momento previo al escape dijo «los compañeros que estaban afuera, que eran de distintas organizaciones, se ponen en contacto y organizan la parte de afuera y la parte de adentro la organizamos nosotros, tratando de ver cuál era el mejor espacio donde nosotros pudiéramos tener el mejor contacto, porque estábamos recluidas en un corazón de manzana, era una manzana grande la del Buen Pastor y no teníamos ventanas que den a la calle» y agrega «la cuestión que una médica que estaba presa con nosotros nos dice que ya no íbamos a recibir más la comida del penal sino que teníamos que hacer nosotros nuestra propia comida, porque además teníamos niños ahí, es así que logramos que nos dieran permiso de estar en 2 momentos del día en la cocina y la cocina si daba al exterior, la ventana de la cocina es por donde nos fugamos, por una pequeña callecita «Obispo Oro».

Sobre el momento clave contó que sus compañeros evaluaron cual era el mejor día y la hora en la que ellas iban a estar en la cocina «en un camión soldaron dos cables de acero muy gruesos, como esos de alta tensión, y en la punta tenían garfios que se iban a enganchar en los barrotes de la reja, y bueno así fue y en determinada hora que nosotras ya sabíamos» y agrega «todo mientras Lacabanne estaba haciendo el acto del te deum del 25, fue para desafiarlo porque él decía que nos había derrotado y nosotras nos estábamos fugando»

Sobre las emociones en el momento del escape contó «no te salía la voz, nos habían pedido que nos vistieramos de oscuro para no ser vistas, imaginate en Córdoba ya estamos en pleno invierno, a las 8 de la noche ya era ya era NOCHE, estábamos vestidas de oscuro para no ofrecer blanco desde el techo donde estaba el personal armado de penitenciaría» y agrega sobre el plan perfecto «empezamos a saltar por la ventana y nos tirábamos arriba de una plataforma de un camión y de ahí nos ayudaban a bajar porque estaban muy altas las ventanas, y de ahí corríamos, pasamos cerca de la iglesia de los capuchinos donde había un casamiento y entonces no era raro que hubiera autos estacionados y esperándonos ahí, porque normalmente los días sábados del 24 de mayo hay casamientos y las novias llegan en autos con chofer, entonces con esos choferes iban a estar los autos a los que nos teníamos que subir de a 4, y de ahí partimos rumbo a una casa desconocida por varios meses»

Y no termina ahí «Cada una fue destinada a otra provincia, por todo el país y así fue pasando el tiempo  quedamos en libertad y muy buscadas y con pedido de captura» y agrega «por supuesto que nos cambiamos y nos cortamos el pelo, fuimos cambiando nuestro aspecto físico y bueno  muchas sobrevivimos y otras 9 no, por eso los 24 ponemos una reja ponemos sus fotos y un clavel rojo para ellas»

La serie

El martes 24 de mayo se realizó el pre-estreno de la serie web «El Brete», con un homenaje en la capilla ex penal de mujeres, en avenida Hipólito Yrigoyen, en barrio Nueva Córdoba. 

La realización de la serie que cuenta la historia del escape, con la cálida magia del cine, estuvo a cargo de Asociación Civil Yatasto, la serie tiene 10 capítulos de 10 minutos. Se llama “El brete” y se puede ver en la plataforma Benteveo, del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom)

En el instagram de la productora (@Yatastocep) publicaron: «Desde Yatasto y con el valiosísimo apoyo del equipo, elenco, instituciones y allegados estamos llevando adelante este proyecto audiovisual que constará de 10 capítulos.

Se podrá ver por plataformas digitales próximamente, estén atentos!

Ayer antes de la presentación de los dos primeros capítulos de «El Brete» nos encontramos junto a las ex presas, familiares y el elenco de la serie para mantener presentes a las 9 compañeras que aún se encuentran desaparecidas en un homenaje a 47 años de la fuga de la cárcel de mujeres del buen pastor.

Aprender de los que nos rodean

Dice Salvarezza «De cada una de las compañeras que desaparecieron después, o que las mataron, recibimos un ejemplo de vida» y agrega «y las que sabían cantar nos enseñaban canciones de la guerra civil española, esa que dice: oficiales, oficiales tened mucha valentía, veremos si son valientes cuando lleguen los días», se la cantábamos a los guardias que estaban arriba y estaban armados»

Nuestro país guarda en sus entrañas diferentes historias que merecen hacerse conocer, historias que ayudan a mantener encendida la llama de la memoria y de la justicia.