El debate que fue lo más parecido a una «guerra con comida», de acuerdo a los propios analistas yanquis, es la primera instancia de tres, antes del verdadero enfrentamiento el 3 de noviembre entre Donald Trump y Joe Biden. «El ganador fue el hombre que terminó menos cubierto de deshechos».
El tradicional encuentro entre adversarios políticos de Estados Unidos fue feroz entre Trump y Biden. Tuvo la categoría de «caótico».
El presidente de Estados Unidos y su contrincante demócrata se encontraron en Cleveland, Ohio.
Biden salió mejor librado, aunque sea solo porque su objetivo principal era demostrar a los estadounidenses que podía resistir la presión, que no ha perdido el paso debido a su avanzada edad.
Donald Trump, con su constante intimidación e interrupciones, que fueron 73, no sacó al candidato de su objetivo. Trump necesitaba este debate para sacudirse de encima una campaña que se inclinaba en su contra, pero en la que se ha mantenido notablemente estable, incluso frente a la adversidad económica, sanitaria y social.
Parece improbable que este debate altere la dinámica de esta contienda o que cambie la opinión de uno de cada 10 votantes estadounidenses que dice que todavía está indeciso.
Desde el comienzo se hizo evidente que Trump buscaría sacudir a Biden con constantes interrupciones y ataques, lo que dio lugar a un cara a cara «caótico», en el que Trump cuestionó la inteligencia de Biden y llamó a su rival «payaso» y hasta le dijo que se calle.
Una y otra vez, Trump atacó a Biden, quien solo se reía y movía la cabeza en señal de desaprobación.
Cuando el moderador Chris Wallace anunció que el coronavirus iba a ser el siguiente tema a comentar y que ambos candidatos tendrían dos minutos y medio ininterrumpidos para responder, Biden dijo en tono de broma «Buena suerte con eso».
Fue un terreno difícil para el presidente. Trump tuvo que defender su gestión de la pandemia que ha dejado más de 200000 estadounidenses muertos, diciendo que los pasos que ha tomado evitaron más muertes y sugirió que con Biden habría habido millones de muertos.
Este tema desmoronó la estrategia electoral de Trump. La respuesta de Biden fue hablar directamente a la cámara, preguntando a los espectadores si podían creerle a Trump. «Mucha gente murió y muchas más van a morir, a menos que él se vuelva mucho más inteligente y sea más rápido», dijo. Este ida y vuelta demostró una diferencia fundamental en la forma en la que los dos candidatos ven la pandemia y si la situación está mejorando o empeorando.
Un mensaje que la campaña de Trump quería que se grabara en la mente de los estadounidenses es que Biden ha tenido casi medio siglo en el servicio público para resolver los problemas del país, sin éxito. «En 47 meses hice más de lo que tú has hecho en 47 años», le dijo Trump a Biden que le respondió «Con este presidente nos hemos vuelto más débiles, más enfermos, más pobres, más divididos y más violentos».
Recordemos que Joseph Robinette Biden Jr, más conocido como Joe Biden, es un político estadounidense que ejerció como el 47° vicepresidente de los Estados Unidos de 2009 a 2017 y anteriormente fue senador de los Estados Unidos por Delaware, entre 1973 y 2009.

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