El hombre, de 33 años, fue imputado tras rociar con alcohol y prender fuego a su expareja en el interior de su domicilio. Como consecuencia, la mujer sufrió quemaduras en varias zonas del cuerpo.
El pasado 20 de junio, en la ciudad de Tartagal, ocurrió un acto de violencia extrema que derivó en la apertura de una investigación penal contra un hombre de 33 años.
Según los detalles del caso, el acusado ingresó sin autorización a la vivienda de su expareja en un momento en que ella se encontraba realizando tareas domésticas, específicamente lavando ropa. En ese contexto, de manera repentina y violenta, le arrojó alcohol sobre la espalda y, de inmediato, le prendió fuego utilizando un encendedor.
Como consecuencia directa de esta acción, la mujer sufrió quemaduras en zonas sensibles de su cuerpo: en la parte posterior del tórax, en el cuello y en la zona de los glúteos. El ataque se interrumpió y el agresor huyó del lugar cuando un adolescente de 14 años, hijo de la víctima, salió de la vivienda y acudió rápidamente para auxiliar a su madre.
Con los elementos reunidos durante la investigación, se determinó imputar al hombre como autor del delito de lesiones leves agravadas, por tratarse de una ex pareja y por existir violencia de género como factor determinante.
En la audiencia correspondiente, el imputado contó con asistencia letrada y decidió no declarar. Finalmente, se resolvió mantener su detención preventiva mientras avanza el proceso judicial.

