Se trata de un equipo de facoemulsificación que emplea energía ultrasónica para eliminar el cristalino que se encuentra opaco; el procedimiento se realiza a través de una pequeña incisión y no requiere la colocación de puntos de sutura.
El Hospital San Bernardo incorporó un nuevo equipo de facoemulsificación, una moderna tecnología destinada a realizar cirugías de cataratas, que ya se encuentra disponible en el servicio de Oftalmología y fue adquirido gracias a la gestión de la Fundación del nosocomio.
Se trata de un dispositivo de la marca SOPHI, con un sistema suizo de última generación. Funciona mediante una sonda pequeña que emite energía ultrasónica para deshacer el cristalino que se encuentra opaco y luego extraerlo, permitiendo su reemplazo por una lente intraocular a través de una incisión muy reducida. El procedimiento es rápido y no requiere la colocación de puntos de sutura.
Destaca por ser un equipo compacto, móvil y seguro, con un diseño integrado que facilita el trabajo dentro del quirófano y ayuda a optimizar los tiempos de intervención. Con esta incorporación se logra reducir los plazos de atención: las cirugías se realizan en menor tiempo y los pacientes necesitan menos días de descanso después de la operación.
Además, se actualiza el método de trabajo: se reemplaza la técnica anterior, llamada extracapsular, que duraba entre 40 y 50 minutos y requería un periodo de recuperación de aproximadamente un mes, por una intervención que tarda solo 15 minutos y cuyo postoperatorio se reduce a 12 días.
Gracias a esta tecnología, el Hospital San Bernardo se convierte en el centro público de salud más avanzado de la provincia para la realización de este tipo de cirugías.
El gerente general, Pablo Salomón, señaló que esta compra es “una de las metas principales de nuestra gestión: fortalecer los programas y servicios del hospital para seguir mejorando la calidad de atención que ofrecemos a todos los pacientes”. Añadió que “la gestión para conseguir este equipo se viene realizando desde hace más de diez años, por lo que hoy es una gran satisfacción poder concretarlo y poner al alcance de la comunidad tecnología de primer nivel”.
Salomón también agradeció “el apoyo constante de la Fundación San Bernardo y el compromiso de cada persona que colaboró para que esta iniciativa sea una realidad”.
Por su parte, el jefe del servicio de Oftalmología, Federico Dip, explicó que “hoy por hoy las personas deben esperar entre seis meses y un año para poder operarse de cataratas. Gracias a las prestaciones de este nuevo equipo, podremos triplicar la cantidad de intervenciones por jornada: de pasar de realizar dos cirugías, a poder hacer seis en el mismo tiempo”.

