Lilia Angélica Machado fue condenada a tres años de prisión de ejecución condicional por estafar a varias personas: les decía que era vidente y que podía solucionarles distintos problemas personales por el cual cobraba varios cobres. A cambio de no ir a prisión, deberá realizar distintas actividades.

Los conjuros fueron pulverizados por las leyes. El Poder Judicial de la provincia informó que el juez Ignacio Colombo, vocal de la Sala VII del Tribunal de Juicio, condenó a Machado a la pena de tres años de prisión de ejecución condicional por resultar autora penalmente responsable del delito de estafas reiteradas (ocho hechos) en concurso real. Machado fue denunciada por ocho personas a quienes estafó diciéndoles que era vidente y que podía solucionarles distintos problemas personales, algunos de ellos relacionados a la salud. A cambio les cobraba altas sumas de dinero.

Se ordenó la inmediata libertad de la imputada y se le impuso las siguientes normas de conducta por el término de tres años: fijar residencia y someterse al cuidado del Patronato de Presos y Liberados; realizar estudios o prácticas necesarias para la capacitación laboral o profesional; someterse a un tratamiento psicológico en el hospital público de la localidad de Hipólito Irigoyen; realizar trabajos no remunerados en ese hospital, de acuerdo a las necesidades que determine el director del nosocomio y bajo estricto apercibimiento de ley.