El discurso sobre las Islas Malvinas impulsó la imagen del presidente, aunque se prevé que los meses finales del año serán difíciles en materia económica.
El reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas se convirtió en el principal recurso del gobierno de Javier Milei, en un contexto en que busca postergar las PASO para frenar el avance de la oposición peronista. Al notar que el tema mejoraba su imagen en caída, desde la Casa Rosada han multiplicado los anuncios al respecto. Este miércoles confirmó que presentará un reclamo ante un tribunal internacional contra el Reino Unido por la actividad hidrocarburífera en el Atlántico Sur, y planea repetir la iniciativa. Incluso una respuesta adversa desde Londres le resultaría conveniente para seguir alargando el tema.
Sin embargo, la confrontación por sí sola no ha resuelto el conflicto. Si bien existe un interés geopolítico real de potencias como Estados Unidos en la región, las acciones diplomáticas argentinas no parecen orientarse a ese objetivo.
Un informe de Ad Hoc señala que el tema Malvinas permitió a Milei recuperar protagonismo en redes sociales y reducir opiniones negativas durante septiembre, impulsado por su discurso en la ONU y una cadena nacional. No obstante, esta estrategia tiene límites: la economía no muestra señales de mejora y se prevé que noviembre y diciembre serán los meses más difíciles del año.

