El Partido Demócrata logró recuperar el control total del Congreso de Estados Unidos tras las elecciones legislativas, al asegurarse la mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Según las proyecciones de diversos medios estadounidenses, la formación obtuvo una ganancia neta de siete escaños en el Senado, alcanzando al menos 54 bancas, además de recuperar la mayoría en la Cámara Baja, en un resultado interpretado como un importante revés para la administración de Donald Trump.
Uno de los resultados más llamativos se produjo en Kansas, donde los demócratas conquistaron un escaño en el Senado por primera vez desde 1932. La victoria en ese estado, tradicionalmente republicano, se sumó a triunfos en otros territorios clave y contribuyó a consolidar el regreso del partido al control de la Cámara Alta.
Los analistas consideran que el resultado refleja un fuerte voto de castigo contra el oficialismo y una creciente preocupación de los electores por la situación económica y política del país. Además de Kansas, los demócratas lograron avances significativos en estados históricamente favorables a los republicanos, ampliando su presencia legislativa y fortaleciendo su capacidad para influir en la agenda política de los próximos años.
Los mercados reaccionaron con movimientos moderados tras conocerse los resultados. El índice S&P 500 avanzó cerca de un 1%, mientras que el Dow Jones subió un 2,4%. Por su parte, el Nasdaq registró una leve caída del 0,2%. En el mercado de activos digitales, Bitcoin ganó alrededor de un 1,2% y Ethereum un 2%, mientras que el oro repuntó un 2,8%, reflejando el reajuste de expectativas de los inversores ante el nuevo equilibrio de poder en Washington.

