«Yo voy a jugar en la elección del año que viene, voy a ser candidata», comentó sin que se le mueva un pelo, en TN. Ahora viene a «limpiar la Provincia» y no descarta ser candidata a gobernadora en el 2023, aunque no aclaró con qué partido.
Pero como todo puede ser en el universo Carrió, donde las contradicciones son moneda corriente, hace un mes dijo que no iba a pelear por una banca en el Congreso, «No voy a ser candidata, dependo de mi conciencia y no de los votos», declaración que acaba de perder validez porque al parecer ahora si depende de sus votos o su conciencia esta medio flojita de papeles.
En su cuenta de Twitter explicó el porqué de su decisión de no participar de la contienda electoral «Muchos me respetan por mi coherencia», dijo 30 días antes de que su coherencia la abandone.
A principios del 2020, renunció a su banca en la Cámara de Diputados mediante una carta al presidente de la Cámara Baja, en la que decía que su “decisión era irrevocable” y agregaba enfáticamente, «el año que viene no estaré más en política». Hasta ahí su cordura.
En la entrevista tambien se refirió a otros temas actuales como la vacuna rusa, «no me pondría la vacuna rusa. La eficacia de la vacuna rusa no está probada. Acá hay un alineamiento geopolítico con dictaduras. Hoy hice la denuncia al ministro de Salud. Es una clara violación a los derechos humanos de toda la población y más de los mayores de 60 por la falta de la vacuna», explicó.
A pesar de sus críticas, el presidente de Rusia Vladimir Putin avanzó con Inglaterra, en la acción conjunta entre el Centro ruso Gamaleya y la farmacéutica británica AstraZeneca, para optimizar el rendimiento de las respectivas vacunas contra el coronavirus.

