Es por haber llamado “atorranta” a una fiscal.

Martín Grande deberá capacitarse en violencia de género. Así lo ordenó la Justicia de Salta, luego de que el diputado nacional macrista y empresario radial llamara “atorranta” a la fiscal penal de Derechos Humanos Verónica Simesen de Bielke. Además, intimaron al legislador a abstenerse de nuevas agresiones por cualquier vía y le indicaron difundir contenidos para concientizar sobre el machismo.
La capacitación quizá ayude. O no: más que ignorancia (que a Grande le sobra) este parece un caso que trasciende el conocimiento.

Fue la jueza de violencia familiar y de género de primera nominación Noemí Valdez quien ordenó ayer que el diputado se capacite en materia de violencia de género y luego acredite haber cumplido con la formación.
La jueza consideró que en el caso “se ha vulnerado la integridad moral, psíquica y psicológica de la denunciante” y apuntó que es un agravante que eso haya ocurrido desde un medio masivo de comunicación.
Valdez intimó a Grande a “abstenerse de ejercer actos de violencia simbólica y mediática en medios de comunicación masiva y/o cualquier red social que afecten su dignidad como mujer” bajo apercibimiento de remitir actuaciones a la Justicia Penal.
La magistrada también requirió que Martín Grande difunda por sus medios la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.
Además de una denuncia por violencia de género, Verónica Simesen de Bielke inició una querella por injurias, sobre la que todavía no hay resolución. En esta causa, se deberá realizar una audiencia de conciliación entre las partes y el legislador tendrá la oportunidad de retractarse.