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Los pasos de María Cash

Tras el hallazgo de un cráneo en Bolivia que podría pertenecer a María Cash, los medios reconstruyen la ruta de la diseñadora en el año 2011 desde la terminal de Retiro hasta su desaparición. Ella debía encontrarse con un amigo en Jujuy donde se radicaría para comercializar la ropa que producía aunque nunca llegó a destino. 
El 4 de julio de 2011, María Cash (29 años) salió de su casa en Barracas rumbo a la provincia de Jujuy, donde iba a encontrarse con Juan Pablo Dumon, un compañero de yoga, quien aparentemente le proporcionaría casa y trabajo. Su desaparición ocurrió cinco días después, el 8 de julio, cuando fue filmada por última vez mediante una de las cámaras del peaje Aunor, de la ruta nacional 34, en Salta, mientras hacía dedo para dirigirse a Jujuy.

 

Esos cinco días -y los posteriores- desataron un misterio que todavía hoy sigue sin develarse. Preguntas sin respuestas, hipótesis de todo tipo, una investigación prolongada y la angustia de los familiares y allegados. De esos cinco días se sabe bastante, pero no todo. Hay un dato que se desconoce y una pregunta que sigue vigente: ¿Dónde está?

Las huellas del misterioso viaje comenzaron aquel frío lunes de julio en la terminal de Retiro, de donde partió el micro que la llevaría hasta San Salvador de Jujuy con el propósito de comercializar la ropa que ella misma diseñaba.

 

Sin embargo, imprevistamente se bajó unos 200 kilómetros antes de llegar, en la localidad salteña de Rosario de la Frontera. Fue entonces cuando llamó al joven que la esperaba en el norte y le contó que se había bajado porque no se sentía “cómoda”. Hizo dedo y viajó hacia el sur hasta llegar a Santiago del Estero.

Con un boleto que le compró por Internet su amigo, retomó su viaje a Jujuy, donde llegó en la madrugada del miércoles 6. Allí María habló con la hermana de Dumon desde un taller mecánico para que la fueran a buscar, a lo que la hermana, Paula, le respondió que se tomara un remis. Nunca lo hizo.

Sus movimientos fueron extraños e indescifrables. Después se la vio en la entrada de Pampa Blanca haciendo dedo. Llamó a su familia y les dijo que no estaba bien, que se había quedado sin plata.

Se supo que el jueves 7 Cash se había presentado con su DNI en el hospital San Bernardo de Salta y pidió que la atendieran, aunque se fue antes de que el médico la revisara. Es un misterio dónde durmió después de irse del centro de salud. Parecía desorientada, errática, iba y venía sin un destino fijo.

 

Un transportista que la había visto en Pampa Blanca (Jujuy) el día anterior contó que volvió a verla caminando por la calle Las Heras, en el centro de Salta. Una señora declaró ante los investigadores de la División Trata de Personas de la Policía salteña que por la misma zona María estaba buscando un local de artesanías que tenía un gimnasio en el primer piso.

Desde un ciber envió un mail a sus hermanos pidiendo sus teléfonos. Dijo que había perdido todo. También le solicita a una amiga un contacto en esa ciudad.

Recién se la volvió a identificar en la madrugada del viernes 8, haciendo dedo antes del peaje AUNOR. Se subió a una camioneta Chevrolet, que la llevó hasta la rotonda General Güemes para luego empalmar con la ruta 34 hacia el sur. Volvió a hacer dedo hasta pasar el peaje de Cabeza de Buey de la ruta 34 y se bajó sin dar explicaciones en el paraje de la Difunta Correa.

 

No se sabe cómo ni por qué se presentó en un consultorio médico de Jujuy, a 73km de distancia. Cuando salió del centro médico en el pasaje Sánchez de Bustamante 233 de San Salvador de Jujuy, a las 8 de la noche, María Cash no dejó más rastros.

Desde entonces, sólo hubo hipótesis. Que está enterrada en Santiago del Estero, que fue secuestrada para integrar una red de trata, que está perdida en tiempo y espacio, o que se radicó en Bolivia. El cráneo encontrado en la ciudad de Oruro en noviembre de 2011 sigue sembrando interrogantes. Pero lo cierto es que Cash todavía no aparece.

Fuente: Clarín