Los analistas marcan que quienes aún no saben a quién votar oscilan entre 4 y 11 puntos y son clave para el resultado del ballotage; lo mismo ocurre con los que evalúan si ir a votar o no hacerlo.

Tan inédito como el ballottage para elegir al próximo presidente será el rol de los indecisos y del nivel de concurrencia a las urnas, dos datos claves para el rumbo que tome la elección. La cantidad de electores que todavía no definió su voto, y esperará a estar dentro del cuarto oscuro para hacerlo, es una de las incógnitas en la previa de los comicios del domingo. Lo mismo, la cantidad gente que resuelva ir a votar.

Según un relevamiento de LA NACION entre analistas de cinco consultoras, el nivel de indecisos oscila entre 4 y 11% del electorado, aunque algunos detectaron en los últimos dos días un angostamiento de esas cifras. El rango incluye a quienes dicen haber decidido cómo votar, pero sin embargo admiten que todavía podrían cambiar.

La aritmética del ballottage potencia el papel de los que aún oscilan entre las alternativas: la opción entre dos candidatos hace que cada voto ganado a la indecisión valga doble. El universo de los que todavía no definieron su voto se compone mayoritariamente de quienes en la elección general del 25 de octubre optaron por los candidatos que quedaron afuera: Sergio Massa, Nicolás del Caño, Margarita Stolbizer y Adolfo Rodríguez Saá. Mauricio Macri y Daniel Scioli registran altos niveles de fidelidad entre sus votantes de la primera vuelta.

LA NACION habló con las consultoras Management & Fit, Poliarquía, Aresco, González y Valladares y Elypsis, que pidieron no identificarlas con indicadores determinados para no violar la veda electoral. Sobre todo en el tramo final de la campaña, tanto Macri como Scioli interpelaron a los indecisos.

Conscientes de que la mayoría de los pronósticos auguran una ventaja en favor del candidato de Cambiemos, en el Frente para la Victoria apostaron hasta último momento a los indecisos para achicar la distancia.

Fuente: La Nación