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La derecha salió del placard

“Somos un partido de derecha”, anunciaron hace unos días en el hotel Casa Real de la capital salteña, los dirigentes del nuevo partido “Reconquista”, presidido por Alejandro Patrón Costas.

Una derecha  que -los mismos dirigentes anunciaron- ya decidió que disputará cargos en las elecciones provinciales de 2027, donde se pondrán en juego nada menos que la intendencia de la capital salteña y la gobernación de la provincia. Año en que también la Argentina deberá decidir si sigue apostando a que un loco cambie el país.

¿Habría que agradecer la  sinceridad de quienes comunicaron que son de “derecha”; una delicadeza que no tuvieron Juan Carlos Romero, ni Juan Manuel Urtubey, ni Gustavo Sáenz, que optaron cada a uno a su momento por disfrazarse de peronistas para ocultar sus habilidades diestras?

Habría que agradecerles, sino fuera que sólo hicieron un cálculo político.

La conferencia de prensa en el hotel Casa Real fue como un cambio de época en esta Salta donde, a decir de un historiador, hasta hace algunos años no era tan pecado fornicar, como decir que fornicar no es pecado; y parece que  tampoco era mal visto ser de derecha, pero sí decir que uno era de derecha.

Parece que ya no. En otros términos, finalmente la derecha vernácula ha salido del ropero, pero además ha  salido proclamado que ella es la auténtica derecha. Porque parece que en Salta habemos auténticos derechosos como también llegará el momento, si no ha llegado ya,  en que habremos auténticos decadentes.

Pero han tenido que sincerarse precisamente porque saben que se vienen las elecciones para intendente y gobernador, y no quieren dejar que el electorado crea que la Libertad Avanza -a la que ellos mismos votaron en 2023 sin vergüenza, y sin arrepentirse ahora- es  la derecha  que hay que apoyar en Salta.

El partido de Patrón Costas es  sinceramente de derecha por cuestiones electorales: ambiciona reconquistar no la institucionalidad como han cacareado en la conferencia de prensa- sino los inveterados votos de la derecha capitalina provincial, que en las pasadas elecciones se fueron para Milei y Sáenz, y ahora quieren para sí.

Entonces los que miramos esas exhibiciones de autenticidad o decadencia hemos de intentar distinguir -no para separar sino para comprender, como diría Santo Tomás de Aquino- cuál es la diferencia entre la derecha de Alejandro Patrón Costas y la derecha de Emilia Orozco, además del color de uñas.

El mismo Alejandro nos dio alguna pista. Dijo que Reconquista se compone de profesionales, empresarios y gente de la calle, toda una declaración del orden social que la derecha salteña ha sabido defender, nada más que en los no tan lejanos tiempos de don Robustiano Patrón Costas se hablaba de pueblo por un lado y de sociedad distinguida -la del Club 20 de Febrero-, por otro.

Si el politólogo italiano Norberto Bobbio estuviera vivo, vería aquí un ejemplo de su descripción de la “derecha”: la ideología que sostiene que las jerarquías sociales son naturales -no históricas-, y que es en balde que los progresistas o izquierdistas quieran cambiarlas.

El Dios de la derecha salteña que acaba de salir del placard es el Dios sustentador de ese orden social salteño : sino, hay que ver las enseñanzas de los arzobispos Roberto Tavella y Carlos Mariano Pérez.

Por eso también es el Dios de los Ejércitos, o del Ejército, el garante del orden social que con las armas de hierro remediaban  lo que no podía lograr las armas del verbo de los prelados.

En cambio el Dios de Milei, no es el Dios sin historia salteña, sino el  Dios bíblico del muro de los lamentos a donde va a llorar el presidente, el Dios que mandaba masacrar a los filisteos y que ahora quiere la guerra en el plano internacional para terminar con palestinos e iraníes. Y el Dios que en Argentina les dice a sus creyentes, como un coach divino, que se las tienen que arreglar como puedan, no importa si eso implica aplastar al prójimo. No es el Dios del orden, sino de la batalla permanente.

Yendo a un plano un poco más humano, Reconquista y La Libertad Avanza también parecen diferenciarse en los referentes nacionales. Huelga decir a quiénes apoyarán el año que viene los de la Libertad Avanza para que siga destruyendo, perdón, presidiendo la Argentina.

Ahora tenemos que imaginarnos a quiénes se refieren o se referirán los de Reconquista, término tan querido por los que hace culto de las armas

Y…. tiene que ser alguien a quien le guste vestirse impecablemente de gaucho o gaucha cuando llega a Salta, lo mismo que los más rancios conservadores salteños. Que se incline por una Argentina donde cada cual esté en el lugar social que su Dios le ha asignado. Que tenga muchos contactos militares, que hable de la “guerra” y no del Estado terrorista, que siempre exhiba su comprensión por las víctimas de la guerrilla, pero que en nade se inmute por los miles y miles de desaparecidos…. a ver a ver, quién podrá ser?

Y… es alguien que está en una guerra con el presidente.

Dios nos libre y nos guarde.

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