El imputado reconoció su responsabilidad durante la audiencia de formalización y acordó una pena de seis meses de prisión efectiva mediante el mecanismo de juicio abreviado. La resolución judicial se dictó en menos de 24 horas desde que se presentó la denuncia, en un proceso regido por las normas del nuevo Código Procesal Penal de Salta.
El fiscal Federico Gabriel Portal, titular de la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género N° 2, actuó en representación del Ministerio Público Fiscal durante la audiencia donde se formalizó la acusación contra un joven de 25 años. El hombre fue condenado a seis meses de prisión efectiva por delitos de violencia de género ocurridos el 7 de mayo pasado, tras un acuerdo de juicio abreviado que fue aprobado por la jueza Gabriela Romero Nayar.
En esa instancia, el representante del Ministerio Público imputó al acusado por lesiones leves agravadas por motivos de género, cometidas contra la madre de su expareja. Además, se le imputaron otros dos hechos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja y por violencia de género, dos amenazas y daños materiales, todos en perjuicio de la madre de su hijo.
Al principio, el imputado (asistido por la Defensoría Oficial Penal N° 8) optó por no declarar, pero posteriormente reconoció los hechos en el marco del acuerdo al que llegó con la Fiscalía. Al asumir su responsabilidad, aceptó la pena establecida y tanto él como su defensa y el fiscal renunciaron al derecho a apelar la sentencia.
La magistrada validó el convenio y lo declaró autor de todos los delitos que se le atribuían, calificándolo además como reincidente por segunda vez en causas penales. Se dispuso su traslado inmediato a la Unidad Carcelaria N° 1 y se recomendó que reciba tratamientos para abordar problemas de adicciones y asistencia psicológica, con el fin de trabajar en el control de sus impulsos agresivos.
También se ordenó comunicar lo resuelto a las víctimas y remitir las actuaciones correspondientes para el registro y cómputo de la condena.
Es importante tener en cuenta que los hechos juzgados ocurrieron el 7 de mayo en un inquilinato del barrio Villa Soledad, donde viven las dos damnificadas. Según lo probado en la investigación, el acusado agredió físicamente a ambas mujeres durante una discusión relacionada con su hijo menor de edad. En ese contexto, amenazó de muerte en dos oportunidades a la madre del niño y rompió parte de la puerta de entrada al golpearla y patearla.
La Fiscalía encuadró todas estas conductas como delitos cometidos de forma simultánea, basando su acusación en las declaraciones de las víctimas, los informes policiales y los certificados médicos que forman parte de la causa.

