Anunciaron una campaña «exitosa» de defensa de los derechos políticos del PO y la presentación de la denuncia judicial por usurpación del nombre contra el grupo de Jorge Altamira.

Los problemas internos en el Partido Obrero continúan. Pablo Sebastián López, Cristina Foffani, Claudio Del Pla, Gabriela Cerrano -integrantes del Comité Provincial del Partido Obrero— aseguran que fue exitosa la campaña realizada en el estrecho tiempo de cuatro meses, y en medio de una pandemia, para defender los derechos electorales reuniendo más de 8.000 adhesiones, en donde la gran mayoría de los adherentes manifestaron su voluntad de afiliarse.

Además, estos dirigentes hicieron pública la denuncia realizada ante la justicia electoral por el Apoderado Nacional del PO, por uso indebido del nombre “Partido Obrero” por parte de un grupo que abandonó la organización hace casi dos años encabezado por Gabriela Jorge y Violeta Gil.

“Se trata del grupo de seguidores de Altamira que ha constituido otra organización y se negó a integrar el Partido Obrero distrito Salta al PO Nacional que está conformado por todos los demás distritos en donde el PO está reconocido. Es decir, que este grupo pretende seguir llamándose Partido Obrero en Salta cuando lo abandonó por propia voluntad luego de haber desconocido las resoluciones del congreso partidario del 2019”, asegura el grupo de Del Plá.

“Vista la amenaza de proscripción política a partir de la usurpación de la personería legal y hasta tanto se haga cesar el uso indebido del nombre Partido Obrero por el grupo de Altamira, se ha inscripto el “Frente de Unidad Trabajadora” para defender los derechos electorales de la militancia del Partido Obrero y de sus dirigentes históricos que ya en las elecciones del 2019 encabezaron las listas del Frente de Izquierda luego de haber derrotado ampliamente en las elecciones PASO a los candidatos del grupo usurpador”, indicaron.

 

El diputado Claudio Del Plá, que es además miembro del Comité Nacional del PO, electo en su Congreso Nacional de octubre del 2020, expresó al respecto: «El grupo liderado por Altamira pretende usurpar nuestra tradición revolucionaria de lucha contra el régimen oligárquico salteño para ponerla al servicio de una secta divisionista, actitud funcional a los Urtubey, Sáenz, Romero y Cía».