Julio Fazio advirtió que la falta de previsión energética pone en riesgo la producción y el empleo en el norte argentino. “Parece que hablamos de dos Argentinas”, sostuvo.
El reclamo del gobernador Gustavo Sáenz por la falta de previsibilidad en el abastecimiento de gas para el norte argentino sumó este martes el respaldo del sector industrial salteño, que advirtió sobre el fuerte impacto económico y productivo que podría generar una eventual restricción del suministro durante el invierno.
Julio Fazio: «Somos optimistas, pero se duplicaron las tasas»El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta Julio Fazio
En diálogo con Profesional, el vicepresidente de la Unión Industrial de Salta, Julio Fazio, sostuvo que la preocupación en el sector “es máxima” y apuntó directamente a la demora en la finalización de las obras de reversión del Gasoducto Norte.
“Hoy Argentina tiene más gas del que puede consumir. Lo que falta es capacidad de transporte para traer el gas de Vaca Muerta hacia el norte”, explicó.
Fazio recordó que el Gobierno nacional ya sabía que este escenario podía ocurrir y cuestionó la falta de previsión energética. “Las obras se frenaron y después se retomaron, pero se perdieron entre ocho y diez meses. Eso hizo que hoy no podamos tener garantizado el abastecimiento”, afirmó.
Además, detalló que históricamente los picos de demanda se cubrían mediante la importación de Gas Natural Licuado (GNL), aunque este año el esquema cambió y trasladó parte del problema al sector privado.
“Nos están diciendo a las industrias que definamos cuánto gas vamos a necesitar para que Nación salga a importarlo, pero sin saber cuánto durarán los cortes ni cuándo se producirán. Es una locura”, remarcó.
En ese sentido, explicó que el valor del gas importado ronda actualmente los 23 dólares, mientras que el gas proveniente de Vaca Muerta cuesta alrededor de 4,50 dólares en invierno.
“En el caso de nuestra empresa, pagar el gas importado en lugar del gas nacional equivale a dos masas salariales completas. Es preferible parar la producción y sostener los sueldos”, aseguró.
Fazio advirtió que varias industrias analizan directamente frenar sus plantas si se concreta el escenario más crítico. “Estamos hablando de parar fábricas por falta de gas en un país que habla de superávit energético. Parece que hablamos de dos Argentinas”, sostuvo.
El empresario también defendió el planteo realizado por Sáenz y coincidió en que el norte argentino necesita respuestas estructurales y obras estratégicas que garanticen igualdad de condiciones.
“No pedimos privilegios. Pedimos previsibilidad para producir y sostener el empleo”, señaló.
Por último, remarcó que el impacto no solo alcanza a las empresas, sino también a miles de trabajadores. “En Salta hay más de 15 mil personas vinculadas al aparato industrial y productivo», dijo.

