Puertas adentro, hoteles, agencias y proveedores dependientes del turismo expresan una preocupación creciente ante la debacle que vienen sufriendo en los últimos años.
Jose Veronelli
Hacia fines del último periodo del Romerato el turismo era una de las máximas esperanzas del PBI salteño, Urtubey disfruto de las mieles que dejó el sector durante sus tres periodos de gobernador y a Sáenz le toca ver el sostenido retroceso que viene sucediéndose desde 2020.
A pesar de varios esfuerzos en inversión para nuevas rutas aéreas y reconversiones de todo tipo hacia dentro de las empresas salteñas, el turismo salteño no logra levantar cabeza desde la pandemia.
Los números a veces mienten
Si bien las estadísticas en oposición expresan una mejora con respecto al año anterior, todo debe ser leído en una foto más amplia, donde el sector viene de caer tan bruscamente, que los números que fueron negados, ahora se ven como una tragedia, y la tragedia de ahora parece ser solo una exageración de algunos que no se conforman.
En el plano general de 2025 se expresan datos como que las pernoctaciones acumulan unas 78.751 noches, con un incremento del 11,4% respecto al mismo mes del año anterior. Que los viajeros hospedados fueron 40.564, teniendo un aumento del 18,1% interanual, con una estadía promedio de 1,9 noches por viajero, aunque con una leve baja del 5,7%.
Semana Santa 2025
Durante el pasado mes de abril la ocupación hotelera promedio fue de alrededor del 70% en Salta capital. Así mismo, se alcanza a ver una tendencia al alza con un aumento en reservas de último minuto, especialmente desde provincias cercanas como Jujuy y Tucumán.
Los datos provienen de la Encuesta de Ocupación Hotelera, realizada por la Dirección General de Estadísticas de Salta en conjunto con INDEC. Se basa en muestras estratificadas por categoría de hotel y tipo de establecimiento.
Vacaciones de invierno 2025
En lo que va de las recién iniciadas vacaciones de invierno, las provincias que ya han enviado turistas a Salta son Mendoza, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes y Santiago del Estero, por mencionar a los grupos más registrados. La ocupación proyectada entre julio y agosto no supera el 80%, dejando una leve esperanza en las reservas de último momento.
Con respecto al consumo per cápita, ha disminuido sostenidamente desde el año 2020, mostrando una migración de tipos de servicio. Se han cambiado los hoteles por AirBNB, deptos y casas de familia, las excursiones privadas por excursiones regulares, y las regulares por Rent a Cars. El único subsector que no acusa el golpe es el gastronómico, que por muchas variables, no depende 100% del turista.
Todos estos fenómenos convergen en una caída del consumo de más del 50% en comparación a la era pre pandémica y no mejora en la era Milei. El turista internacional también se ha libertarizado, dejando los largos períodos de renta de autos por tiempos más cortos e interrumpidos.
En el caso del Tren a las Nubes las sensaciones son confusas, mostrando un sold out durante los últimos días, pero sin la intención de asumir el riesgo de agregar una salida entre los días comunes o una tercera salida diaria. Como dato de color algunos pasajeros gozaron de la nieve, aunque justo esa salida no estuvo al 100% de su capacidad.
Sin futuro
Sin buenas proyecciones, los servicios dependientes del turismo han empezado a reconvertirse progresivamente, algunos volviéndose proveedores de empresas mineras, otros tercerizando servicios para abaratar costos, otros se extendieron a variables con clientes salteños, etc.
En el rubro hotelero no se animaron a subir los precios por la temporada alta, dejando en evidencia el miedo a no cubrir las expectativas que siempre traen las vacaciones. Mientras que los alquileres temporarios y servicios parecidos no paran de crecer y darles competencia.
Aunque a la Capital y sus alrededores les queda margen para crecer, la inversión pública y privada no acompaña la inercia de las crecientes demandas de nuevas opciones turísticas, proyectos de infraestructura truncos o lentos hacen más difícil la explotación de algunos destinos como San Lorenzo, Vaqueros, La Caldera y los Valles.
Otra variable que impacta directamente en las arcas de la provincia es la estirada que pegó Jujuy en los últimos años, recuperando una buena parte del mercado turístico a fuerza de opciones más económicas, tanto en la rama hotelera, como la gastronómica y de servicios de excursiones.
Tanto Tucumán como Jujuy se esfuerzan por quitarle el rol de eje turístico a Salta, compitiendo con todos los servicios disponibles y generando nuevas propuestas, como el Tren Solar de Volcán a Tilcara, o los nuevos recorridos por el norte de Tucumán, que hasta incluyen Cafayate dentro de sus itinerarios.
Salta se está quedando atrás en la carrera turística, por errores propios y por fuerza de voluntad de sus vecinos. En cualquiera de los casos, el resultado es una pérdida de visitantes e ingresos y una competencia cada vez más encarnizada por los pocos turistas que llegan al territorio.

