Por ahora, el romerismo necesita responder a la demanda por afinar la puntería en la gestión capitalina.

Por ahora, los planes expansionistas con los que el romerismo aterrizó en avenida Paraguay al 1200 en una eventual carrera de postas hacia la Gobernación deberán aguardar y mantener la paciencia. En particular, si la gestión de la alcaldesa Titi Romero sigue pistoneando, luego del arranque a puro marketing claudiomariadominguista y expectativas centradas en lo recaudatorio, pero no más que eso.
A tal punto que de aquel halo eficientista con que el titiromerismo se recubrió en esta etapa y algunos de sus integrantes vislumbraron una reedición del choque del año 95, respecto al saenzismo, hoy se preguntan si aquella contienda tendría hoy un final opuesto. La referencia a tal circunstancia histórica remite al desencuentro Gobernación-Municipalidad capitalina que tuvo a Juan Carlos Romero y a su cuasi tocayo Villamayor, lo que asfaltó la senda de los 12 años de preponderancia romeriana en la principal ciudad de Salta y el resto del mapa del distrito.

Con declamar no alcanza

La duda respecto a qué habrá más allá de los firuletes publicitarios en la actual gestión ciñó amarras hasta entre los propios empleados de carrera. En calle Juramento al 450, al final de esta semana concluyeron que “estamos acéfalos” confiaron a “Cuarto Poder” cerca de esta oficina del personal que trabaja en la comuna. En particular, se quejaron por la falta de asesores jurídicos que resuelvan los expedientes que llegan, ni siquiera un director general de Personal.
Una escena en la cual el romerismo en versión Titi bordea más cerca del bovarismo, entendido esto como el espejismo por el cual uno mismo se proyecta una imagen por encima de la real. De la maquinita indetenible como la de gestiones al estilo Angela Merkel a los tropezones administrativos contínuos como en el interinato de Isabel Perón, hay una diferencia. Bastante grande, por cierto.
Los cuestionamientos intestinos de la gestión Bettina R apuntan a la falta de resolución para los expedientes que arriban de manera incesante, al igual que los recursos administrativos y los recursos jerárquicos. Si no fuese por la buena voluntad y el esfuerzo extra de los empleados de Planta Permanente ubicados en la Estructura Inferior, el dream team romerista ya hubiese naufragado en la inoperancia.

¿Cuál es el problema?

La Estructura Superior de la Municipalidad no está nombrada, alertaron este jueves fuentes comunales casi obligadas a lidiar con este anegamiento de expedientes que a más de un mes de gestión, en la actualidad pasaron a preguntarse si algo quedó de aquel principio de eficiencia (algo muy discutible, por cierto) que fue emblema de la administración romerista, durante el período 95-07.
En esta versión 2020, esta marca administrativa solamente mostró voracidad recaudatoria que se plasmó en el impuestazo con que ametralló a los vecinos de la principal ciudad que tiene la provincia y la actualización por inflación del canon multimillonario a la firma Agrotécnica Fueguina. El resto sólo transcurrió entre la reedición de una mistificación a una gestión que aportó poco al desarrollo provincial, fuegos de artificio y purpurina.