Un campeón boliviano de los 100 metros y olímpico en Londres 2012 y Tokio 2020, denunció que a los atletas de su país se les exige pagar entre 450 y 850 dólares para participar en los Juegos Sudamericanos de Santa Fe. Ante esta situación, decidió renunciar, generando un fuerte debate sobre el financiamiento del deporte en Bolivia.
El velocista cochabambino reveló que, tras un recorte presupuestario del Viceministerio de Deportes, sólo siete atletas tendrían sus gastos cubiertos en Santa Fe. Al resto se les pidió 450 dólares para viajar por tierra (incluyendo inscripción y uniforme) o 850 dólares para hacerlo por avión. “Pagar el pasaje ya lo hice antes. Pero cobrar la inscripción y el uniforme es el colmo. Vestir estos colores es un orgullo, no se aprovechen de eso”, declaró Rojas al anunciar su renuncia.
El Viceministro de Deportes, Roberto Bustamante, negó que su despacho haya solicitado esos pagos y aseguró que el Gobierno incrementó el presupuesto de 400.000 a 600.000 bolivianos para cubrir pasajes aéreos. Según Bustamante, la confusión provendría del Comité Olímpico Boliviano (COB) y las federaciones, que manejaron la comunicación con los atletas. “Los deportistas no deben estar cubriendo estos costos, para eso están las instancias llamadas por ley”, afirmó la autoridad.
El COB confirmó que la delegación boliviana será de 239 atletas, tras un recorte de 150 respecto a lo planificado. Explicó que, en el caso del atletismo, de los 18 convocados solo siete tendrían pasajes cubiertos, y que los cupos adicionales debían ser financiados por los propios deportistas o sus federaciones. El presidente del COB, Marco Arze, defendió que la prioridad es llevar a los mejores atletas, aunque reconoció que las limitaciones económicas obligaron a pedir aportes externos.
La renuncia de Rojas expone una crisis estructural en el financiamiento deportivo boliviano. Mientras el Gobierno asegura haber destinado recursos, los atletas denuncian que se les traslada costos básicos como inscripción y uniforme. El caso refleja la tensión entre las expectativas de representación nacional y la falta de respaldo institucional. Rojas, que volvió a competir tras cinco años de retiro, pidió que las autoridades comprendan que la inversión en deporte está vinculada con la salud, educación y formación de jóvenes, y que no se puede seguir dependiendo del bolsillo de los propios atletas.

