Representantes de la comunidad wichí La Misión en Rivadavia Banda Sur gestionaron un bachillerato para que los jóvenes puedan realizar la secundaria. Si bien este año comenzó a funcionar en el edificio de la escuela primaria, aún no se firmó el decreto de creación.  (Andrea Sztychmasjter)

A pesar de no haber sido aprobado por la legislatura provincial en el presupuesto votado en diciembre, en marzo de este año comenzó a funcionar un colegio secundario en la comunidad wichí de La Misión en Rivadavia Banda Sur. Y es que a falta de inversión en unos de los departamentos más pobre del país, los propios habitantes tuvieron que organizarse para gestionar uno y mejorar la situación educativa con fondos propios.

Si bien desde el Ministerio de Educación llamaron a cubrir horas cátedras “para el colegio secundario N° 5235”, el decreto de creación del colegio no fue firmado y actualmente funciona en la total precariedad, sin cargos directivos, ni edificio propio. Tal como figura en el sitio del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, el colegio secundario funciona de 18 a 23 horas en la Escuela Primaria Nº 4820 –Ruta Provincial Nº 13.

Referentes de la comunidad junto a algunos docentes son los que están llevando a cabo esta “Campaña para el nuevo colegio de la comunidad wichi”. Según relataron a Cuarto Poder, con mucho esfuerzo y con plata que sale de sus propios bolsillos han podido comprar algunas cosas como productos de limpieza. Y es que, según comentaron, hasta el ordenanza trabaja ad honorem.

En la campaña, que en esta semana articularan con estudiantes de la U.N.Sa, piden específicamente manuales de secundaria y diccionarios, chapas y algunos materiales para arreglar una casa que han acondicionado como biblioteca, con libros y materiales de estudio donados desde Buenos Aires y Entre Ríos.

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Si un colegio secundario parece mucho pedir, un albergue para los estudiantes de otras comunidades que no cuentan con transportes disponibles para movilizarse parece un lujo.  Por eso además solicitan alimentos no perecederos para las familias que están alojando a los estudiantes de las comunidades San Felipe y La Esperanza.

Una flor en el desierto 

La situación educativa es bastante desesperanzadora, según comentó un docente que trabaja en Rivadavia Banda Sur, en promedio se recibe 1 estudiante secundario wichí cada 5 años, en el único colegio de educación media de la zona, el Agrotécnica 3160.

Por eso, la semana pasada, el día previo al “de los pueblos originarios”, comunidades wichi de Rivadavia Banda Sur y de Embarcación se movilizaron hacia el IPPIS para que el Ministerio de Educación respete los derechos educativos de los pueblos. En la ocasión no solo solicitaron que se haga efectivo la creación del establecimiento en La Misión, sino que además, habitantes de Misión Chaqueña y las comunidades coyas exigieron la continuidad del Profesorado Intercultural Bilingüe para la Educación Primaria que desde la Dirección General de Educación Superior quieren eliminar, “convirtiendo un derecho conquistado en una simple orientación como cualquier otra”, señalaron desde las comunidades.

Otros de los pedidos presentados es la construcción de la escuela de la comunidad Fiscal 30, ya que desde hace 7 años dictan clases en un espacio prestado por la iglesia que corre riesgo de derrumbe.

Según comentó el docente el año pasado se realizaron 5 viajes a capital para hablar con directivos del Ministerio de Educación, quienes mediante actas se habían comprometido a efectivizar la creación del secundario que la comunidad La Misión necesita. “Porque había un compromiso con los habitantes, es por eso que se designaron los docentes”, señaló. Acción que demuestra que el Ministerio está al tanto de la situación social y educativa en particular, por eso reclaman que se respete lo que solicitado.

El provisorio colegio secundario hoy cuenta con alrededor de 100 inscriptos, pero muchos jóvenes wichí de comunidades aledañas como San Felipe, El Cocal, Breal, El Chañaral y La Esperanza han quedado fuera del sistema educativo. La poca cantidad de egresados wichí se debe a que no existen establecimientos donde estos puedan continuar sus estudios, por eso es fundamental que el nuevo colegio funcione bien y con el presupuesto necesario para garantizar el acceso y la permanencia para todos.

Educación superior para pocos

A principios de abril, integrantes de la comunidad Misión Chaqueña, se movilizaron sobre la ruta provincial 53 para reclamar al Ministerio de Educación provincial sobre el Instituto Intercultural Bilingüe.

A pesar de contar el año pasado con 350 preinscriptos, finalmente lo que se abrió este año fue un Profesorado de nivel inicial con orientación rural, esto provocó la reacción por parte de la comunidad y el posterior corte de ruta. Misión Chaqueña, considerada como el centro político de los wichís, al contar con escuelas secundarias se conforma como una zona importante donde los estudiantes pueden seguir sus estudios superiores, situación que no sucede en otros pueblos como Banda Sur. Sin embargo por cambios en los planes y carreras, es justamente este derecho el que se está cercenando.

 “Nuestros chicos terminan la escuela secundaria y no tienen qué hacer, dónde insertarse, y esta era una extraordinaria alternativa y oportunidad para prepararse para el futuro», manifestaba en la ocasión de la movilización Balducho Villafuerte, vicepresidente de la comunidad chaqueña.

Según comentó el docente que trabaja en la zona hasta el momento egresaron muy pocos wiçhìs de los Institutos de Educación Superior, porque justamente no cuentan con nivel medio, cosa que en Misión Chaqueña si tienen.

 El pedido urgente de los pueblos originarios del chaco salteño es justamente contar con un Instituto de Educación Superior y un profesorado en Educación Intercultural Bilingüe que trabaje con su lengua y su cultura en la misma comunidad, para así lograr el objetivo de contar con maestros originarios formados pedagógicamente para trabajar con los niños de las comunidades y de esa manera lograr un éxito escolar que aún queda pendiente.