“Trump, do not threat, Argentinians aren’t stupid, ¡go over there fool!”, lanzó Griselda Galleguillos en plena sesión de la legislatura provincial.
Griselda Galleguillos, diputada libertaria y fervorosa defensora de las causas nacionales —aunque con un inglés de frontera—, decidió ponerle los puntos nada menos que a Donald Trump. “No vamos a ser esclavos de los gringos. Y para que me entienda bien le voy a hablar en inglés”, anunció con la solemnidad de quien está a punto de redefinir la diplomacia mundial.
Acto seguido, lanzó su inolvidable: “Trump, do not threat, Argentinians aren’t stupid, go over there fool!”. La frase, mitad desafío geopolítico y mitad inglés “a lo Tevez”, dejó a más de un legislador revisando el diccionario, a otros buscando subtítulos, y al resto conteniendo la risa para no caer en desacato. Algunos dicen que en Washington ya están buscando traductores especializados en “salteño avanzado con acento de Güemes”.
La diputada, indignada por los dichos del expresidente norteamericano —quien había advertido que Estados Unidos no sería “generoso con Argentina” si Milei perdía—, remató su intervención con tono patriótico: “Argentina es un país soberano y capaz de decidir su propio destino”. Sus compañeros de banca, confundidos entre el aplauso y el facepalm, la acompañaron con tibias palmaditas al banco.
Pero el broche de oro llegó al final, cuando Galleguillos, con sonrisa triunfal y micrófono en mano, admitió: “I don’t speak English, but I tried”. El recinto estalló en murmullos, risas y aplausos dispersos. Y así fue como, en una sola intervención, la diputada salteña logró lo imposible: unir a saenzistas, libertarios y opositores… todos hablando inglés de Google Translate.

