Salta, domingo 22 de septiembre de 2019
El tiempo - Tutiempo.net
  Los próximos 11, 12 y 13 de octubre se llevará a cabo en Salta el motoencuentro internacional para amantes del deporte, la música y los eventos familiares. La convocatoria será en el Centro de Convenciones de Limache. (Nicolás Bignante)   Camperas de cuero, sonido de motores, bandas de Hard Rock y las clásicas Harley Davidson son las primeras postales que llegan a la mente de uno cada vez que se habla de motoencuentros. Clichés aparte, Salta será la sede del Festival Internacional de Motos y Música los próximos 11, 12 y 13 de octubre en el centro de convenciones; un espacio familiar, de camaradería y hermandad entre fanáticos del mundo de la motocicleta. El encuentro busca congregar a moteros de todas las provincias argentinas y de países vecinos; ya que Salta, según aseveran los apasionados por las dos ruedas, es uno de esos lugares de los que uno dice: "Qué lindo sería venir en moto". Ver mapas, sacar cálculos, planificar paradas y preparar equipamiento, completan el rito sagrado de todo enamorado de las rutas. Las caravanas interminables que surcan el paisaje rural son el indicio indiscutible de que algún encuentro de moteros se está llevando a cabo a pocos kilómetros. Las historias que allí se comparten son para todos los gustos. Como la de Martín Oliver, que cruzó el país por la ruta 40 desde Ushuaia a La Quiaca a bordo de una moto de 110 cc. O como la de cientos de moteros que participan año a año desde todos los rincones del país del motoencuentro de Diamante, uno de los más importantes de la región. Iñaky Barraguirre, uno de los organizadores, promete que el convite en Salta reunirá todos los condimentos para que el fin de semana sea inolvidable. Cuarto Poder: ¿Cómo se preparan? Iñaky Barraguirre: Venimos con José y los chicos de Turineros salteños preparándonos todos los días que pasan, dejando mucho tiempo de nuestro trabajo para dedicarle a esto y cada día nos agarra más ansiedad. Estamos preparando algo lindo, algo distinto, algo que a nivel motos no se hizo nunca. La idea es que se sume gente de todo el país. CP: ¿Cómo surge la afición por las dos ruedas? I.B.: Mi adicción a las motos nace en la facultad, por una moto que me compré para ir a clases. Yo empecé por ahí porque era la posibilidad que tenía. De una 50 (cilindradas), pasé a una 110, después a una 150, a una 200, a una 350 y ahora a una 700. Los chicos también te cuentan sus historias con motos, de roturas, de caídas de moto en rutas. Cada uno cuenta sus anécdotas que es lo que hace divertido todo esto. CP: ¿Hay una movida en Salta? ¿Qué particularidades tiene? I.B.: Salta tiene una particularidad: Vos a cinco minutos de la ciudad podés encontrar una ruta para subirte en moto y que va a ser muy placentera. Vas a llegar a un destino emblemático de nuestro país. Si agarrás la ruta 68 llegás a Cafayate con todo el encanto que tiene. O te vas a Quijano. Si seguís, te vas a Cachi. O te vas a Jujuy por la cornisa... Hay tantas cosas lindas para hacer y en todo tipo de motos.  Podés ir al cerro negro en una motocross o a Cachi en una moto ruta, cualquier moto en Salta tiene una linda ruta para recorrer. CP: ¿Se puede participar con cualquier moto? I.B.: Acá queremos que vayan todos. Desde el que no tiene una moto para que conozca las marcas, hasta motos 110cc, 150cc, las BMW que recorren todo el país, los que tienen Triumph, los que tiene Honda, cualquier moto es bienvenida en el centro de convenciones. CP: ¿Se puede decir que hay una especie de cultura motoquera, de una hermandad? I.B.: Si. Tiene mucho de amistad y camaradería. Nos cruzamos de frente en la ruta y nos hacemos cambio de luces por una cuestión de solidaridad. Cuando un grupo de Salta va a un motoencuentro, por ejemplo en Córdoba, Mendoza o en la ciudad de Diamante; uno se empieza a cruzar por la ruta con grupos de motos que van tomando cada vez más motoqueros. Es impresionante la cantidad de motos que se llegan a juntar, y capaz que nadie se conoce con nadie. Hay solidaridad. Si viene una moto grande que anda muy rápido, espera al que anda más despacio. No hay competencia entre mejores motos o más rápidas. CP: ¿Qué actividades están previstas para el próximo 11, 12 y 13 de octubre? I.B.: El día viernes vamos a tener una recepción con cena para todos los que vengan de afuera. Van a estar: Javier Barroso, Hugo Bistolfi y Emanuel Cárdenas de Rata Blanca. Va a tocar el grupo Serfuria de Salta y la conducción y apertura van a estar a cargo de Dolores Jiménez. El día sábado la apertura del predio es a las 12 del medodía y estará abierto hasta las 12 de la noche. Todo el día van a haber actividades que presentarán las diferentes marcas. Triumph va a hacer una kermés de motos y van a entregar premios y merchandising de la marca. Van a haber charlas de trásito y seguridad vial, tanto para la ciudad como para la ruta. Todavía hay muchos que no saben como se pasa una moto en ruta, a qué distancias ni qué precauciones hay que tomar. También vamos a tener un circuito que va a poner tránsito para que practiquen y enseñen. A las 18.00 hs, empieza todo lo que tiene que ver con música, van a tocar: Me da Igual, Perro Ciego y cierra Los Tipitos. Las entradas se pueden conseguir en: Autoentrada, Shopping alto NOA, Morrison o vía redes sociales con cualquiera de los organizadores. El costo de las mismas va desde los $550 para los días viernes y domingo; hasta los $2500, que incluye el pase a los tres días y la cena con un invitado.    
  Era la hora del atardecer y el museo de arte contemporáneo de la ciudad (MAC) se viste de negro y dorado. La artista Soledad Sánchez Goldar da inicio a una acción performática, los objetos son láminas de oro volátiles, el instrumento el propio cuerpo. (May Rivainera) De las últimas ideas que ha dejado el arte contemporáneo entre les aficionades, hay la que propone al público un objeto para contemplar. De éste cada quien se apropiaría al modo en que le sea accesible; a través de un esfuerzo del pensamiento en busca de la aprehensión de la idea que animó al artista a la producción de obra, por ejemplo. Tal vez, dejándose conmover por la obra, otros. Los hay quienes pueden pagar el precio del objeto, incluso, y coleccionar piezas únicas. También circula por el ambiente un aire que estima del arte que sirve para comunicar o bien, que usando como medio materiales, dándoles a los mismos una forma nueva, sabría representar la vida para los vivos y así enseñar el sentido esencial del mundo. Algunos artistas ofrecen materialmente un momento de su obra, partiendo de una noción de la misma como proceso antes que como producto acabado y definitivo. Entienden que la obra es más bien el modo en que un pensamiento va tomando forma y consistencia material, aunque también estética, en el transcurso de lo que dure la vida del hacedor de objetos artísticos. Quizá decir hacedor en lugar de creador explica algo de lo que presentó la artista como acción performática. El acto consistía en no dejar que unas laminillas de oro toquen el suelo, a fuerza de soplidos. El material es una pieza bella en sí misma, se trata de hojas doradas porque de oro, leves con un peso tal que la fuerza de un soplo las impulsa, para descender luego dando giros en el espacio. Material que, en composición con la muestra Problemas Irresueltos, de Soledad Dahbar, dialogaba muy armónicamente. Uno de los temas que subyace a Problemas Irresueltos es los descubrimientos en minería de la escultora, urbanista e inventora Lola Mora; reconocida artista plástica y pionera en prácticas relativas a la liberación femenina. En aquélla muestra, que funcionó durante el periodo Agosto – Septiembre en la planta baja del MAC, se trabaja con materiales extraídos de las entrañas de la tierra. Oro, en particular; en diferentes versiones: el más conocido dorado, rosa y blanco. Entonces las láminas suspendidas en el aire durante la obra Hasta el último aliento (Soledad Sánchez Goldar, 2019. Salta) resultaban afín al ambiente del museo en donde sucedía. Ciertamente, por momentos daba la impresión que el museo como soporte institucional de la acción performática pasaba a formar parte del fondo, tornándose figura las láminas de oro sopladas. El  arte de accionar en tiempo presente y hacer de ello la obra, aunque ya tiene algunos años de historia y grandes artistas como representantes; sigue apareciendo, si no como novedoso, sí como extraño. Algo raro, que deja al público en un lugar en el que tiene que decidir si mirar, retirarse, compadecerse del artista, dejarse llevar por la situación y sentir lo que ésta le provoca, y esto último: sin dejarse distraer del aquí y ahora con los inevitables juicios de razón que van apareciendo en la mente mientras dura la performance. Por ejemplo, en Hasta el último aliento no faltó quien dijo: ah, me pone tensa… ¿Qué estaba sucediendo? Que la artista soplaba la hoja dorada cada tres o cuatro segundos y, al parecer, la idea era mantenerla suspendida en el ambiente, que no toque el piso. Esto, durante una hora, lo que demoró en terminarse el block de hojas. Lo bello del material era que al soplarlo, en función de la intensidad con que arrojaba el aire la performer, se resquebrajaba y abría en el aire en varios fragmentos. De éstos, la artista debía decidir cual seguir soplando y cuales dejar caer, por lo general optaba por aquel fragmento mayor, que aún caía a una altura por encima de la cabeza. Había tensión, cierto, cuando el papel bajaba y ella soplaba desde el suelo en posiciones que difícilmente estemos acostumbrades a ver desplazarse un cuerpo. Sánchez Goldar reptaba, se arrodillaba, corría, caminaba hacia atrás, trepaba escalones de treinta centímetros, casi en automático. Instrumentalizada por el azar de los movimientos de los retazos de la hoja en los diferentes espacios de la planta baja. A veces la hoja finalmente tocaba el suelo y, acto seguido, otra hoja era puesta a flote. En este punto valía preguntarse qué era lo importante, si la acción de soplar o la hoja. Porque al momento en que la primer hoja tocó el suelo y se vio a la artista ir en busca de otra… ¿El fin era soplar o que la hoja no cayera? Porque si era soplar, entonces era soplar para que la hoja no toque el piso, porque nada impedía que se sentara a soplar sin más. Sin hoja. Por el solo fin de soplar. Pero no, existía la hoja. Sin embargo, ¿era importante la hoja en sí? Porque cuando se fragmentaba en varios pedazos y éstos caían, hasta que luego el último caía… para después empezar con otra hoja, ¿todas las hojas eran la misma hoja? Es decir, tal vez no eran diferentes hojas y toda vez que una se fragmentaba y el último retazo finalmente caía, tal vez en ese momento la misma hoja volvía a aparecer en un block de hojas más bien cuántico, que abría un agujero temporal justo al primer instante. Al segundo en que había empezado la obra y loopeaba así el tiempo de la hoja y de la artista mas no el de les que estábamos allí presentes. O tal vez era una forma de explicar que en el arte los números naturales y fragmentarios no existen, entonces la artista no elegía cuál fragmento seguir sosteniendo en el aire sino que cualquiera de éstos era la hoja toda. Tal vez la hoja toda no exista como noción en el arte y la hoja sea siempre unidad insumable, con lo cual tendríase que cuando el soplo atentaba contra la fragilidad del material y lo dispersaba, en realidad era destrucción para la mirada corriente pero inocuo para la naturaleza de la hoja, que no dejaba de ser hoja aún cuando un abismo se abriera en el plano de su existencia material como hoja de oro rectangular y volátil… En fin, nadie de los allí contemplando se atrevía a irrumpir en la obra, ni para ayudar a soplar, ni para prestar aire, pulmones o un cuello para la artista. Una hora durante la cual estuvo inclinando el peso de la cabeza hacia atrás al tiempo que soplando y recorriendo los espacios de Problemas irresueltos. Excepto un niño que sí hablaba con la performer, le acercó una botella de agua y dejó próxima al lugar a donde ella recurría a buscar más hojas, se acercaba a ese cuerpo accionando e intentaba soplar. O también, manteniendo la distancia decía soplá Sole, soplá!  Y una se sonreía porque en realidad, él era parte de la obra. Porque el azar es parte de la obra en las artes performáticas, más aún, el azar es la obra. Lo inesperado, lo no planeado es la obra. Vale la aclaración, cada artista decide sobre este punto, si la acción estará permeable a lo inesperado (como en este caso) o no. Como durante los primeros minutos de Hasta el último aliento, que una mujer encargada de la limpieza en el museo pasó con un limpiador de piso recogiendo los retazos de Hasta el último aliento que habían desprendidose con los primeros ímpetus del soplo… Hasta que preguntó ¿es basura, no era basura? Y eso también era la obra. Una pregunta del arte para el arte, ¿es basura, no era basura? Ese vilo en donde algunas obras nos dejan, cuestionándose una (íntimamente) si lo que está presenciando es arte. Qué de eso. Dónde. Porque es difícil pensar sin asiento material la realidad, a la vez que ante esa sensación incorpórea de estar siendo capturada una misma por una situación incomprensible, no es posible ya negar que algo de fascinación envuelve a la mente. Momentos en los que la razón falla en su deber de explicar la realidad para abordarla, para hacerla vivible. Sensación soportable, la de estar fascinado, quizás… sólo a condición de que del lado de lo que pregna la atención, se valore como vacío de intenciones. Ausencia de intención para con una, que está allí presente y no deja de estar aunque tampoco se explica muy claramente qué le retiene… Debe ser la experiencia estética, muy lejana a lo socialmente admitido como lindo y lo personalmente admitido como gusto.  

Para no robar el pasado

El Consejo Regional Norte Cultura convoca a realizadores y creativos de las artes visuales de la región NOA a participar de un concurso para el diseño de una campaña de sensibilización contra el tráfico ilícito de bienes culturales. Hay un único premio de 30 mil pesos para el autor o equipo creativo responsable de la propuesta seleccionada.

El rock en imágenes

El sábado se presenta la muestra colectiva de 15 fotógrafos locales que engloba distintas miradas sobre los recitales en Salta. Spring photo rock contará, además de las imágenes, con la presentación de 3 bandas y un DJ para amenizar la noche en La Cueva del Ratón (Necochea y 20 de febrero).

Noches MIAS

El jueves 18 se viene otra presentación a cargo de músicos independientes, en la Casa de la cultura, un poco de rock para la previa del fin de semana: Lotus y Black Pistons. A las 21.

La vida a través del arte

Este jueves se inaugura Weekend, una muestra que reflexiona sobre el paso del tiempo mediante obras de distintos artistas. Participan Mariano Gusils, Fernando Qüerio, Exequiel Rodríguez Balut, Federico Kirschbaum , Julien Guinet, Martín Córdoba y Matías Guerra. Será en ProCultura Salta.

Para los chicos

El Ballet Folklórico realizará cuatro funciones didácticas en la Casa de la Cultura. Será el miércoles 24 y jueves 25 con el espectáculo “Soltando el corazón”, dentro de las actividades de extensión a la comunidad escolar.

Alto, cada vez más alto

Gustavo Cerati falleció el jueves tras cuatro años de coma profundo. Millones de seguidores lo despidieron con emoción. Su evolución constante. Su paso por Salta en marzo de 2007 en un Microestadio Delmi desolado, con menos de mil personas que presenciaron un recital genial de un artista mayúsculo. (Federico Anzardi)

Gajo latiendo

Esta noche en La Ventolera se presenta Matías Aguilera e invitados, música y más sorpresas. A las 22, la entrada a 30 pesos.

Cuarteteando

El sábado pasado nos dimos una vuelta por La Ventolera para escuchar a Libre Cuarteto, una mescolanza sonora que incluía además de un charango y un vestido de nena, visuales, un mantel de terciopelo, intervenciones deseducativas performáticas y la poca onda del cronista que llegó tarde. (Rodrigo España)

A la carta

Pedro Aznar volverá a presentarse en Salta. Será el 26 de septiembre en el Teatro Provincial, con repertorio elegido por el público. Las entradas ya están a la venta.

Música verde

Este sábado desde las 11.30, la Orquesta Juvenil Cuchi Leguizamón brindará un concierto por la Semana del Árbol. Será en calle Caseros, entre Mitre y Balcarce. Se repartirán folletos explicativos y se juntaran firmas para campañas de concientización ambiental.

Libre cual la música

El sábado en La Ventolera se presenta el cuarteto Libre, banda de rock fusión junto a intervenciones visuales y performáticas. Por la noche, la entrada a 15 pesitos.

Una más de las Milys

De la mano de “Las Mily y Una”, más de cien niños cantaron y recordaron a María Elena Walsh durante un festival del Día del Niño. Fue en la sede del Partido Justicialista, donde se presentó el evento “Romeo y Julieta desenchufados”.