Se trata de los fiscales de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Pablo Rivero y Ramiro Ramos Ossorio.

Ambos brindaron una entrevista al diario de mayor tirada de la provincia propiedad de la familia Romero, la misma se da llamativamente unos días después que la familia Peñalva difundiera un video y diera una conferencia de prensa recordando que el crimen de dos menores sigue impune, por ende existen asesinos sueltos en Salta.

Durante la entrevista descripta por el mencionado diario se perciben claras muestras de direccionamiento en la investigación, Intencionalidades claras en las respuestas así como graves contradicciones.

Ramos Ossorio sostuvo que la familia Peñalva desconoce las medidas que la justicia salteña viene realizando. “Que no den los resultados que ellos esperaban o confiaban no quiere decir que no se hicieron medidas”, sostuvo pese a que en julio del año pasado la familia Peñalva solicitó a la jueza Mudsky enviar las prendas de Luján y la soga a un laboratorio en Estados Unidos para que se realicen pericias genéticas con un sistema innovador y con el cual se podrían encontrar los ADNs de los asesinos, pedido que fue rechazado.

Al principio de la entrevista el fiscal doble apellido sostiene que “Todo ha sido examinado de forma exhaustiva y no ha permitido variar en ningún punto la plataforma que ya se tenía. Esto es que Ezequiel Fredes (novio de Luján al momento del hecho) no estuvo ni en el lugar ni cercano al lugar durante los días en los que se produjeron la desaparición y el hallazgo, incluso estuvo afuera de la ciudad. Todo está constatado con las antenas telefónicas”.

Posteriormente en otra parte de la entrevista sostiene “La noche anterior salen Luján y Fredes con una pareja amiga, los 4 fueron a un hotel alojamiento” también el fiscal asegura que el cuerpo de Luján no tenía signos de violencia y lo que sí tenía era signos de haber tenido relaciones sexuales consentidas.

Sin embargo la familia aclaró que en el informe que presentó el médico patólogo de Estados Unidos y que está en el expediente, dice que en las partes íntimas de Luján existen lesiones que apuntan a una relación NO CONSENTIDA, además de abrasiones o moretones en la parte inferior de las piernas. ¿Cómo sabe el juez, los fiscales y la jueza que Luján pese a haber entrado a un hotel alojamiento, tuvo relaciones consentidas?

Ambos fiscales van más allá y sin la prudencia que amerita de dos personas que ostentan tales cargos y al frente de investigaciones tan importantes, describen en varias partes de la entrevista que Luján Peñalva se suicidó junto a su amiga Yanina porque pensaba que estaba embarazada: “Ni los testimonios ni la autopsia dan signos de abuso, sí de que tuvo relaciones. Ella habla con la chica con la que estuvo la noche anterior para saber sobre la pastilla del día después. A Yanina le dice ‘me mandé una macana, tengo un problema’, y Yanina le dice: ‘Uh que macana te mandaste, voy para allá’. No le dijo cuál problema era y luego se retiran de la casa. Ahí esta amiga de la noche anterior lo llama a Fredes al celular y Exequiel la llama a su casa. Ahí se produce la llamada de 18 minutos”, sostuvo Ossorio.

La “amiga” a la que se refiere el fiscal fue señalada por la familia Peñalva como cómplice necesaria y testigo clave  además de ser la encargada de triangular llamadas entre Fredes y Lujan las horas previas al macabro hallazgo. Según Gustavo Peñalva está mujer llamada Victoria Noel Quartin Trig  habló 98 minutos con quien dijo ser “novio” de Lujan y la jueza la dejó ir sin cuestionarle acerca de esa comunicación. El día de la desaparición de las jóvenes, habló casi dos horas por teléfono con quien es señalado como el principal sospechoso.

En la entrevista la trabajadora que le realiza la nota le consulta a los fiscales: La familia dice que esta testigo «perdió la memoria de repente». Ossores responde: “La joven dijo que no se acuerda de todo el detalle de lo que hablaron, pero sí fue en el sentido de que no habían tenido los cuidados para la relación y que Luján estaba asustada, que quería la pastilla del día después. Es una llamada telefónica por la que se le pregunta 8 años después, dijo no acordarse del detalle, pero en esencia ratificó lo que ya había dicho”.

En sintonía con Ossores el fiscal Pablo Rivero declaró que según se desprende de las autopsias psicológicas realizadas post mortem : “Los mensajes se dan entre viernes a la noche y sábado a la mañana, hasta que el celular se apaga. Ahí ella manifiesta temor por haber podido quedar embarazada luego de su relación con Fedres, preguntó por la pastilla del día después, asesorándose con gente más chica que ella, inexperta”.

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