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Carta Abierta a Alfredo Olmedo y a quien quiera leer

 

Don Veronelli

 

Esta semana apareció en pantalla para decirnos con la tranquilidad del que no tiene nada que perder, que el escándalo de Manuel Adorni —jefe de Gabinete que admitió haber ocultado más de medio millón de dólares en sus declaraciones juradas— no es “el problema de la Argentina”. Que los argentinos tenemos otras preocupaciones. Que la oposición está enfocada en una discusión secundaria.

Tiene razón en una sola cosa, Olmedo: los argentinos tenemos muchas preocupaciones. Pero precisamente por eso, la corrupción de un funcionario público sí es un problema. Un problemón, como dijo su interlocutor en el mismo programa. Que usted salga a relativizarla dice más de usted que de Adorni. Nos sorprende? No.

Para quienes no sigan de cerca los números, conviene precisar que Manuel Adorni, en su rol como Jefe de Gabinete, admitió que había omitido declarar al menos 500.000 dólares en sus presentaciones patrimoniales ante el Estado. Eso ocurrió luego de que el 29 de abril de 2026, hubiera afirmado ante el Congreso que en sus declaraciones figuraban “todos los detalles de sus bienes” y que “nunca existió ocultación alguna”.

El propio Fondo Monetario Internacional —ese mismo organismo cuyo programa el gobierno defiende con ufanía— acaba de criticar explícitamente las demoras en la publicación de declaraciones juradas de funcionarios y recordó que la Argentina obtuvo apenas 36 puntos sobre 100 en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparency International. No es la oposición diciendo que hay un problema: es el principal acreedor internacional y virtual dueño del país.

Eso, Olmedo, es un problema para la Argentina, no para “la oposición”. Para cualquier ciudadano que paga sus impuestos, declara lo que tiene y entiende que la ley no puede ser optativa para los funcionarios públicos.

Pero hablemos de usted

Si hay alguien en la Argentina que debería abstenerse de juzgar qué es y qué no es “un problema” para los argentinos, ese es usted. Porque su historia personal y empresarial contiene más denuncias y causas judiciales que la mayoría de los políticos en los últimos 20 años.

Una de las páginas más oscuras de su historia es la que protagonizó en La Rioja. La AFIP detectó en su finca AHO —una explotación olivarera— a unos 300 trabajadores rurales viviendo en condiciones que los propios inspectores calificaron de “infrahumanas”: hacinados en carpas plásticas, durmiendo sobre tarimas, con un solo inodoro para todos y alimentos en mal estado. Entre los trabajadores había migrantes bolivianos indocumentados, mujeres y menores de edad.

La finca fue clausurada por la Secretaría de Trabajo de La Rioja en febrero de 2011. Fue citado a declarar como imputado por los presuntos delitos de reducción a la servidumbre y trata de personas. La justicia federal de La Rioja abrió una investigación formal. Ese mismo año, siendo diputado nacional en ejercicio, se tomó licencia voluntaria en su banca —según trascendió— para demorar el tratamiento de una posible inhabilitación por inhabilidad moral.

Usted nos dice que la plata que le faltó declarar a Adorni no es un problema. ¿Y los 400 trabajadores en carpas en sus campos? solo por nombrar un caso de extrema explotación laboral, pero hay más.

En febrero de 2021, el juez federal de Garantías Miguel Medina formalizó una investigación penal en su contra por tentativa de contrabando de importación agravado, luego de que una aeronave valorada en más de 1.469.000 dólares aterrizara en el aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes de Salta sin la documentación aduanera requerida. La ANAC y la AFIP confirmaron la irregularidad: no se había presentado la declaración general para el tramo Colombia-Perú-Argentina. La aeronave había sido adquirida meses antes.

En noviembre de 2024, la fiscalía penal reabrió una causa vinculada a la empresa Eco Desarrollo Salta y la explotación de tierras fiscales que habrían sido cedidas irregularmente. Según la investigación, su familia habría explotado esas tierras sin pagar el canon correspondiente. La causa había sido archivada en 2019, pero la incorporación de nuevos elementos de prueba llevó a la fiscalía a reabrir las actuaciones y examinar con mayor rigor las circunstancias que rodearon la concesión.

Hay un escándalo más reciente que lo involucra directamente y que vale la pena recordar. En septiembre de 2025, una investigación del programa WIFI de A24 reveló que desde el espacio político que conduce en Salta —La Libertad Avanza Salta— se habría organizado un sistema de “retornos” que obligaba a funcionarios del ANSES designados por ese espacio a entregar el 10% de sus sueldos para sostener la sede partidaria.

La denuncia fue presentada por Cristian David Achaval, titular de la UDAI Metán de la ANSES, quien declaró ante la Justicia que se le exigía pagar ese porcentaje para conservar su cargo. Un audio del asesor Ricardo Ortega —identificado como recaudador del espacio— expuso la mecánica: el dinero se depositaba en la cuenta del partido Ahora Patria o se llevaba directamente a la sede, porque “la casa de la Libertad Avanza no se mantiene sola”. En ese audio se mencionó explícitamente que Achaval le había pedido a “Alfredo” —usted— unos meses de gracia para no pagar.

Se radicalizó la denuncia por extorsión. La diputada Orozco, su mano derecha, quedó formalmente imputada junto con otros referentes del espacio. Y Olmedo aparece nombrado en el corazón del mecanismo. Así que sí: usted —cuyo nombre aparece en una causa por extorsión a empleados públicos— nos viene a explicar que la corrupción en el gobierno no es un problema que merezca atención.

Nacido en Rosario de la Frontera, heredó un emporio sojero y empresarial en Salta y la región. Fue diputado nacional en dos períodos —2009 a 2013 y 2015 a 2019—, candidato a gobernador de Salta, candidato a presidente de la Nación. Esa exposición pública no lo exime de su historial judicial: fue investigado además por su presunta vinculación con Enrique “El Oso” Argumedo, condenado por narcotráfico y asalto a bancos, lo que llevó a la fiscalía de Mendoza a investigarlo por lavado de activos.

En 2018 fue imputado por homicidio culposo luego de un accidente de tránsito en la autopista Dellepiane que dejó cuatro heridos y una persona fallecida. Una carrera llena de candados que nunca terminaron de cerrarse porque la Justicia argentina tiene sus tiempos, y porque siempre encontró la manera de seguir en el ruedo político.

Si es el problema

Los que crecimos en esta provincia sabemos que el problema no es único, que hay muchos problemas, que la inseguridad, el narcotráfico y la presión impositiva son reales y graves. Nadie lo discute. Pero cuando un funcionario oculta medio millón de dólares y miente al Congreso, eso no es “secundario”. Es exactamente el tipo de problema que alimenta a todos los demás: el que hace que el Estado no tenga recursos suficientes, el que destruye la confianza institucional, el que le dice al ciudadano común que las reglas son para él y no para los poderosos.

Olmedo, es parte de ese problema, y tiene cara para salir en televisión a decirle a la gente que mire para otro lado. Ojalá los salteños tengamos memoria y herramientas para ejercerla.

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