Cinco efectivos del servicio penitenciario serán separados de sus puestos temporalmente. La medida obedece a la investigación que se lleva adelante tras la muerte de un recluso a partir de un incendio en su celda ocurrido por circunstancias que todavía no se determinaron.

La versión oficial dice que René Ortiz, de 23 años, falleció a partir de la inhalación de gases tóxicos producto de la combustión de un colchón. El interno se encontraba en ese momento cumpliendo un castigo tras verse envuelto en una pelea con otros reclusos.

Tras el suceso ocurrido el sábado pasado, la familia de Ortiz deslizó la posibilidad de que el joven sufriera malos tratos y los verdaderos responsables serían los uniformados a cargo. Esta versión fue descartada por el director general del Servicio Penitenciario, César Norberto Rodríguez, quien dijo que las filmaciones son contundentes y serán puestas a disposición de la justicia para que sea ella quien determine lo sucedido. “Las imágenes que se ven en las cámaras del sistema de monitoreo son claras, en tiempo real se ve que el interno prendió fuego el colchón y lo apoyó contra la puerta de hierro”, comentó Rodríguez.

Según el director, el sistema de vigilancia  de cámaras fijas y móviles funciona, y en este caso servirá para determinar lo sucedido. Por ahora la medida de separar a los 5 efectivos obedece a facilitar del trabajo de los investigadores y es una disposición de la Justicia.